Competencia arremete contra las ayudas públicas del Plan 2000E

Competencia arremete contra las ayudas públicas del Plan 2000E

La CNC ha sido muy contundente en su dictamen sobre la eficacia del plan de ayudas públicas a la adquisición de vehículos puesto en marcha por el Gobierno a mediados de mayo de 2009 con el objetivo de reactivar el mercado automovilístico y frenar la continuada caída en el número de matriculaciones.

"El diseño del plan, al no establecer los precios concretos de una fecha determinada sobre los que el oferente debe aplicar el descuento, permite que el oferente aumente los precios nominales en la cuantía del descuento lo que anularía los efectos del mismo", señala la CNC en el último Informe Anual para Ayudas Públicas.

Competencia concluye que ha detectado un incremento medio de 400 euros en los precios de venta de los coches recomendados antes de impuestos y antes de la aplicación de los descuentos y ayudas correspondientes al Plan 2000E. Y añade que a veces estas subidas han alcanzado los 1.000 euros, aunque matiza que en este último caso ello ha derivado en una caída de las ventas.

La CNC reconoce que el programa de ayudas públicas, que concluyó el pasado mes de junio, para la compra de vehículos de menos de 30.000 euros ha logrado impulsar este mercado, con un incremento de los ventas del 12%, y que también que se ha reflejado en un descenso en los precios de "aproximadamente un 5%".

Sin embargo, el organismo valora que el diseño de estos incentivos ha sido "deficiente en la medida en que no ha incluido los elementos necesarios para precisar y controlar el cumplimiento de la condición del descuento de precio por fabricantes e importadores".

Autonomías

Las críticas de la CNC no terminan ahí. Competencia cuestiona las barreras geográficas impuestas al acceso a estas ayudas, ya que los consumidores tenían que demostrar su condición de residentes en una comunidad para poder disfrutar de ellas.

Las ayudas aprobadas por el Ejecutivo han consistido en una aportación de 500 euros por parte del Ministerio de Industria al comprador. Este incentivo estaba condicionado al descuento de otros 1.000 euros del precio concedido por el fabricante o importador del vehículo. Además, se dejaba abierta la posibilidad de que las comunidades autónomas que lo desearan participaran en el programa con la financiación de otros 500 euros.

La CNC recuerda que la mayoría de las autonomías se adhirieron al Plan 2000E con la aportación de los fondos correspondientes. Y que, salvo La Rioja y Madrid, todas establecieron como condición que el comprador fuera residente en dicha comunidad y que la compra se realizara en un concesionario radicado en la misma. Las dos autonomías citadas sólo exigieron que la matriculación se llevara a cabo en su comunidad.

Este requisito, señala en el citado informe, "supone una reducción de la competencia y una fragmentación del mercado que permitiría a los vendedores aumentar los precios en una cuantía superior que si esta restricción no estuviera presente".

Explica que, con estas limitaciones geográficas "se están indirectamente favoreciendo a ciertas empresas en función del origen territorial de sus productos, y que esta suerte de proteccionismo autonómico puede perjudicar el funcionamiento competitivo del mercado a escala nacional".

Por último, Competencia recomienda que las administraciones no supediten la obtención de las ayudas a criterios de territorialidad de los establecimientos de venta ni favorezcan determinadas formas de organización o tamaño empresarial "ni menos aún privilegiar a operadores específicos, en detrimento de otros".

Diferencias

La subvención en Castilla y León alcanzó los 1.000 euros para los vehículos ligeros, mientras que en Galicia varió entre los 500 y los 1.500 euros en función del precio del coche. En Navarra, por ejemplo, la ayuda fue de 1.700 euros para los coches no contaminantes.

El sector se hunde con el fin de los incentivos

Competencia sí reconoce que el plan de estímulos a la compra de vehículos ha reactivado el mercado. De hecho, tras el fin de estas ayudas el pasado mes de junio, el mercado se ha desplomado. Por primera vez en diez meses, en julio el número de matriculaciones de coches registró un descenso del 24,1%.

Y, en agosto, el panorama no ha sido mucho más alentador. Las ventas de turismos y todoterrenos se desplomaron un 23,8% interanual, con un total de 44.578 unidades matriculadas, el peor mes de agosto desde que existe esta estadística, en 1989.

No obstante, en este declive de las ventas de automóviles no sólo influyó la desaparición de las ayudas públicas sino también el aumento en dos puntos en el impuesto del IVA a partir del pasado mes de julio.