Doce mil trabajadores gallegos del automóvil votan a sus nuevos representantes sindicales

Doce mil trabajadores gallegos del automóvil votan a sus nuevos representantes sindicales

J. CARNEIRO – VIGO La fábrica viguesa de PSA Peugeot Citroën y la mayoría de sus proveedores de primer y segundo celebrarán elecciones sindicales en los próximos seis meses, durante los cuales más de 12.000 trabajadores están llamados a las urnas para renovar sus comités de empresa. Las tres fuerzas sindicales con representación mayoritaria en el sector, UGT, CC OO y CIG, coinciden en lo "transcendental" de la cita, no sólo por el momento de crisis que arrastra esta industria desde 2008, sino por los nuevos lanzamientos programados por la multinacional francesa en 2012.

GKN Driveline Vigo, Benteler, Borgwarner Emissions Systems, Copo o Faurecia Automotive España son sólo algunos de los proveedores con cita electoral antes del próximo verano. En total, el 80% de las empresas de componentes elegirán a sus nuevos portavoces sindicales en ese plazo, siguiendo el ejemplo de PSA, que lo hará el próximo 29 de octubre.

En el caso de la mayor ensambladora de coches de España, más de 7.600 trabajadores decidirán en las urnas la composición de un comité de empresa en el que históricamente la fuerza mayoritaria ha sido la del Sindicato Independiente de Trabajadores (SIT) de Citroën. UGT y CC OO ya tienen prácticamente definidas sus candidaturas, mientras que la CIG está en pleno proceso de primarias, que concluirán a finales de mes.

Siguiendo a PSA–Vigo, la primera empresa de componentes de Galicia, GKN Driveline (la antigua Indugasa), renovará sus órganos sindicales en noviembre. El actual comité está compuesto por 8 delegados de CC OO, 5 de UGT, 5 de la CIG y 3 del sindicato independiente de compañía, SI–FSI. PSA y GKN son las únicas empresas del motor en la comunidad que conservan este tipo de centrales independientes.

Fuerzas

Al contrario que en otros sectores, UGT, CIG y CC OO tienen una representación equilibrada en la automoción gallega. Y ante el proceso electoral, las centrales confían en reforzar sus posiciones haciendo balance de su gestión durante la crisis. Así, para Rubén Pérez, responsable de automoción de MCA–UGT en Galicia, si los trabajadores echan la vista atrás y hacen un "análisis riguroso" de lo trabajado en estos últimos cuatro años "tenemos mucho que ganar en UGT".

Pérez, que también es portavoz del sindicato en PSA–Vigo, pone como ejemplo los acuerdos alcanzados en diciembre de 2008 con la Xunta, que permitieron mantener el empleo en una situación de caída brusca de la producción gracias a cursos de formación financiados por el Gobierno del bipartito y las empresas. "Hemos desarrollado una política realista. No se trata de decirles a los trabajadores lo que quieren oír o los que nos gustaría decir, sino de aportar soluciones", razona.

Desde CC OO, Celso Carnero, responsable del sector de Componentes en Galicia, confía plenamente en reforzar la representatividad del sindicato en esta industria en los próximos comicios. "Históricamente está demostrado que los trabajadores confían en quien les aporta garantías, y en este caso es CC OO", asegura. "Frente a los que sólo saben pedir, damos soluciones", añade.

Este sindicalista admite que se trata de un momento "difícil" para el sector, tanto por la reforma laboral aprobada este mes como por los dos años de espera que tienen que "sufrir" los proveedores hasta que se produzcan los nuevos lanzamientos de PSA en Vigo. "Y luego habrá que comprobar cómo se comportan esos nuevos modelos en el mercado", recuerda.

En la CIG, el nuevo responsable de automoción de la central nacionalista, Henrique Pérez, señala que la automoción se encuentra en la "encrucijada". Pese a todo, asegura que los trabajadores valoran la "actitud coherente" de la CIG durante la crisis, en la que evitó que se perdiesen "derechos laborales" no sin realizar "sacrificios". "Hay muchas empresas que se quisieron aprovechar de la crisis, y la CIG lo impidió", apunta Pérez, portavoz del sindicato en PSA–Vigo.

Los sindicatos auguran un año 2011 de "altibajos" para la industria del automóvil, situación que cambiará en 2012 con la preparación de los nuevos lanzamientos de PSA. Para Rubén Pérez (UGT) se verán "dos velocidades", en función de la empresa y el modelo para el que se trabaja, en referencia a la previsión adelantada por PSA esta misma semana, en la que se observa una producción estable del B9 (Berlingo–Partner) pero no del B58 (C4 Picasso).

"Ahora que han desaparecido las ayudas a nivel europeo llevamos ya dos meses de caída de ventas. Está claro que la salida a esta crisis aún no está estabilizada", explica Pérez, quien añade que los distintos gobiernos deberían seguir incentivando las ventas de automóviles como "única solución eficaz" para generar empleo en este sector.

Celso Carnero coincide con Pérez en que en 2011 habrá "picos" y "paradas" de producción. "Si tomamos lo anunciado por PSA como una previsión de mínimos, que al final suele ser mayor, hablaríamos de una producción estable para el próximo año. El problema es que no será lineal", recalca. El responsable de CC OO advierte también de que la crisis se ha llevado prácticamente el empleo eventual. Pese a todo, las tres centrales sindicales se muestran relativamente optimistas respecto al futuro inmediato del sector en la comunidad, por lo conseguido (la adjudicación de dos nuevos coches en Vigo, el M3–M4, y un nuevo monovolumen, aún no confirmado de forma oficial) y lo que podría "caer" en los próximos meses: la planta de baterías de litio de Mitsubishi–Yuasa–Magna y la versión eléctrica del B9.