El automóvil anuncia otra oleada de decenas de miles de despidos

El automóvil anuncia otra oleada de decenas de miles de despidos

La peor parte del león se la están llevando las empresas de equipos y componentes para automoción, tradicionalmente la más débil de la cadena productiva, que a finales del pasado ejercicio empleaban a 169.936 personas, un 18,4 por ciento menos que el ejercicio precedente.

De acuerdo con las informaciones suministradas por las propias empresas de este segmento a Sernauto, la industria auxiliar ha despedido desde el mes de octubre de 2008 a un total de 63.366 trabajadores. Según la citada asociación, 27.232 empleos se encuentran sujetos en estos momentos a expedientes de regulación, cifra a la que habría que sumar entre 10.000 y 15.000 puestos de trabajo procedentes de los concesionarios de turismos, vehículos industriales y talleres independientes.

El dato de que el 10 por ciento de los distribuidores no vendieran ni un solo vehículo en agosto pasado revela la magnitud del problema.

Al margen de la destrucción de empleo y tejido productivo, el retroceso de las matriculaciones está alterando notablemente la base del negocio de los concesionarios. Con unos márgenes extremadamente ajustados y un acceso complejo a las fuentes de financiación, la red se encuentra en un constante proceso de redimensionamiento para hacer frente a la situación.

Panorama desolador

Fuentes de Sernauto reconocen que tras un mes de agosto relativamente tranquilo, el último cuatrimestre se presenta muy complicado porque el ritmo de ajustes laborales se mantendrá en niveles elevados.

Y lo peor está por llegar, porque las caídas de las ventas de turismos proseguirán durante los últimos cuatro meses que restan para concluir el año con tasas próximas al 30 por ciento, justo cuando en el mismo periodo del año pasado las matriculaciones experimentaron crecimientos de hasta el 37,3, tal y como sucedió en el mes de noviembre.

Las consecuencias de la crisis también están afectando a los fabricantes de turismos, aunque en menor medida porque el 86 por ciento de su producción se destina a países de la Unión Europea (UE).

A este factor estructural hay que añadir el mejor comportamiento de las matriculaciones en el Viejo Continente, que en junio pasado sólo cayeron un 6,9 por ciento, apoyadas en algunos países por las ayudas oficiales.

A la espera de recibir la información que en estos momentos está recabando entre sus asociados para cuantificar el impacto que tendrá el desplome de las ventas y su efecto en el empleo, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) estima que el año se cerrará con 900.000 vehículos matriculados, un 5 por ciento menos que el ejercicio precedente. Con ayudas oficiales, esta cifra podría elevarse por encima del millón de unidades y retirar de la circulación a 70.000 viejos automóviles, de acuerdo con los cálculos de Aniacam.

¿Cómo se puede revertir esta grave situación? Existen salidas, pero la solución debería de venir de la mano del Gobierno, que tras la conclusión de las ayudas contenidas en el Plan 2000E ha cerrado las puertas a su posible ampliación en el tiempo, en contra de las reclamaciones del sector.

El gran problema al que se enfrenta la industria es la retracción de los consumidores privados. Los datos correspondientes a julio reflejaban un descenso del 45,4 por ciento en este canal, después de catorce meses consecutivos de crecimiento.

En agosto el retroceso alcanzó el 36,9 por ciento y las previsiones de Aniacam apuntan a que la demanda seguirá descendiendo en los próximos meses en porcentajes cercanos al 30 por ciento, anulando al final del año los incrementos registrados hasta ahora.

Carta a Sebastián

Anfac envió una carta el pasado 29 de julio al ministro de Industria, Miguel Sebastián, solicitando una entrevista para analizar la situación y buscar posibles soluciones a una industria en declive que emplea a más de 500.000 personas. Hasta el momento el ministro madrileño no ha concretado ninguna fecha para celebrar el encuentro, al que en principio también acudirán el resto de asociaciones que defienden los intereses de la industria de las dos ruedas: Ganvam, Faconauto y Aniacam.