El coche verde amenaza a la industria de componentes

El coche verde amenaza a la industria de componentes

El coche verde va más allá del coche eléctrico: se prepara una nueva "revolución" industrial. Desaparecerán productos (el coche eléctrico no necesitará tubo de escape) pero también aparecerán otros nuevos (sistemas de carga de baterías). En Catalunya, la automoción representa el 10% de la facturación agregada del sector industrial. El reto está en que la inevitable transición afecte lo menos posible a las empresas y el empleo: el vehículo eléctrico forma parte ya de las estrategias de los gobiernos (la Generalitat ha presupuestado 202 millones en ayudas en 2010–12). Y el Observatori de Prospectiva Industrial, del Departament d'Innovació, ha elaborado una radiografía del sector para prever el impacto que sufrirá y conocer cómo están posicionados cada uno de los componentes de automóvil en este paso a una fabricación verde.

El coche verde no llegará de la noche a la mañana: el estudio prevé una etapa actual de posicionamiento; una de desarrollo industrial (hacia el 2020) y para el 2030–2040 llegaría la industrialización masiva. "Necesitamos saber cómo está preparada la industria para acometer estos retos", dicen Joan Miquel Hernández, director del Observatori, y Tomàs Megía, director del estudio (que se presenta hoy).

Así, se desprende que la mayoría de las empresas que ahora se dedican a los componentes de la automoción debe transformarse (ver información superior). Las que menos, las 33 empresas que fabrican asientos, revestimientos o parachoques, que sólo deben preocuparse por la reciclabilidad y la reducción de peso de los materiales. Otros, en cambio, deben reconvertirse (como los fabricantes de tubos de escape). O reinventar su función (la calefacción). Y el estudio detecta un punto débil en componentes muy críticos, como las baterías y supercondensadores, cuya investigación está en manos de multinacionales y fuera de Catalunya. Y detecta también poca masa crítica de empresas en electrónica de potencia y en motores eléctricos: "aquí se abre una oportunidad de diversificar para empresas catalanas del sector eléctrico y electrónico", considera Antoni Soy, secretario general de Industria.

Este estudio industrial del automóvil forma parte del plan Ivecat, y se entiende también en la estrategia del Govern de multiplicar la dimensión de la economía "verde" en Catalunya: actualmente se estima que incluye al 2,2% de asalariados y el 1,9% del PIB, pero que su potencial le permitiría llegar al 17% de trabajadores y el 15% de la economía.