El conflicto de los concesionarios por las ayudas del plan 2000E acaba en los tribunales

El conflicto de los concesionarios por las ayudas del plan 2000E acaba en los tribunales

M. A. SÁNCHEZ VALENCIA El conflicto que mantenían los concesionarios de automóviles, representados por la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto) y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam), con las administraciones centrales y autonómica por el cobro de las ayudas pendientes de los planes 2000E y Prever, ha acabado en los tribunales. La deuda, en la Comunitat Valenciana, es de 2,3 millones de euros –13,9 en toda España–.

Cada concesionario, de forma individual, contando con el apoyo tanto de Faconauto como de Ganvam, está recopilando la documentación necesaria para presentar por vía judicial –probablemente en octubre–las reclamaciones por los más de dos millones de euros que han adelantado en la Comunitat Valenciana a los clientes para la compra de vehículos nuevos, de acuerdo con los planes de estímulo tanto del Gobierno Central como del Consell.

Esta deuda, además, se ha convertido en un lastre económico para los concesionarios en un momento en el que la ausencia de de las ayudas y la subida del IVA ha provocado un desplome de las ventas que ha dejado el sector a niveles de ventas del año 1989. Francisco Götz, representante en la Comunitat Valenciana de Ganvam compara la situación con "un agujero negro". "Hay que retroceder a los años 1988 y 1989 para encontrar el nivel de ventas actual. La diferencia –precisa– es que hace veinte años los coches se vendían con un margen de negocio y ahora se hace sin margen de beneficio o adelantando el dinero. La situación es insostenible".

Manuel Palma, de Faconauto, ha señalado que algunos concesionarios han llegado a adelantar cantidades de hasta cien mil euros que en un momento como el actual son vitales para poder seguir adelante.

La bajada de las ventas de turismos en el mes de agosto, de un 44,3% en la Comunitat Valenciana, marcan la tendencia de lo que va a suceder en los próximos meses. "Las ventas ya no van a ser las de antes, de 1,700.000 vehículos anuales; nos vamos a quedar en 900.000 o un millón como máximo.Esto significa que la red de concesionarios está sobredimensionada y en los próximos años terminarán desapareciendo entre el 30 y el 50% de los establecimientos".

"Las ventas volverán porque la gente no va a renunciar al coche, pero no alcanzarán los niveles de hace unos años", señala Palma, quien indica que por ello, es necesario contar con respaldo económico para resistir el tirón hasta que se recupere un poco el mercado, y "el dinero que se nos debe es vital para poder aguantar".

Francisco Götz ha precisado que en algunos concesionarios se ha llegado a vender por debajo de coste. "Creo que este año, en el mejor de los casos, se alcanzará un beneficio bruto del 0,1% antes de impuestos". Götz considera que la actual crisis de ventas puede dar al traste con diez mil puestos de trabajo en el sector, "y yo firmaría que sólo fueran diez mil", aseguró–.

La negativa situación del sector ha quedado también reflejada en el informe presentado el pasado viernes por la patronal del metal valenciana, Femeval. "Con todo, señala el informe. el peor comportamiento es el que registran los subsectores de venta y reparación del automóvil, cuyas cifras han empeorado todavía más desde el primer trimestre del año", destacando la "dinámica de destrucción de empleo".

Un presupuesto que se quedó corto para el volumen de ventas. Las ayudas para la compra de vehículos a motor del plan 2000E , que se traducían en mil euros de descuento (500 de el Gobierno central y otros 500 del Consell) al cliente, debían de ser aportadas a partes iguales por las dos administraciones. Los concesionarios empezaron a adelantar el dinero de los incentivos a los clientes, pero cuando fueron a realizar la liquidación, se encontraron con que las partidas económicas se habían agotado, sin que se les hubiera comunicado con antelación, por lo que la concesión que tramitaba los expedientes impidió el registro de 1.142 operaciones realizadas en la Comunitat Valenciana por un valor de 571.000 euros con cargo al Ministerio de Industria y 3.493 operaciones más, por un importe de 2,3 millones de euros con cargo al Consell. En total, 4.635 operaciones. Según Manuel Palma, el importe liberado por la Generalitat para las ayudas, 4 millones de euros, era insuficiente para el volumen de ventas de la Comunitat Valenciana. "Si Industria puso 100 para toda España y nosotros realizamos el 12% de las operaciones, el Consell debería haber puesto por lo menos 10 ó 12, y sólamente puso 4, una cifra insuficiente". m. a. s. valencia