El presidente de Ford cree que el grupo está preparado para ganar aún más

El presidente de Ford cree que el grupo está preparado para ganar aún más

"Estamos muy bien posicionados para hacer incluso aún más dinero", después de haber vivido "dieciocho meses fantásticos", afirmó hoy este directivo, más conocido como Bill Ford, en un acto organizado en Nueva York por The Wall Street Journal y la escuela de negocios IESE.

Ford, que es el único gran fabricante estadounidense que no tuvo que ser rescatado el año pasado por las autoridades, ganó 2.700 millones de dólares en 2009 gracias al aumento de las ventas al final del año y a cuestiones fiscales.

Además, en el primer trimestre de 2010 volvió a sorprender a los analistas con un beneficio neto de 2.085 millones de dólares.

"Nuestros concesionarios han aprendido a vivir con (unas ventas de) once millones (de vehículos) al año y nosotros hacemos dinero, así que cuando se vuelva a los niveles normales, de entre quince y diecinueve millones, las cosas irán mucho mejor", aseguró.

El bisnieto de Henry Ford se deshizo en elogios para el ex directivo de Boeing Alan Mulally, a quien contrató en 2006 para que le sustituyera al frente de la dirección de la empresa, liderara su reestructuración y consiguiera volver a la rentabilidad.

Mulally, un especialista en reestructuraciones, decidió que Ford tenía inflación de marcas y se deshizo de Aston Martin, Jaguar, Land Rover, Volvo y Mercury.

"Yo tenía el karma de que Mulally era la persona idónea para esto y a los cinco minutos me di cuenta de que no estaba equivocado. Se necesitaba un profesor que enseñara cómo poner las cosas en su sitio en la compañía, no que la hiciera entrar en pánico", apuntó Ford.

Frente al optimismo que transmitió, Bill Ford también reconoció haber pasado "muchas noches en vela" durante la recesión y la fuerte crisis que atravesó el sector del automóvil en Estados Unidos.

"Cuando echo la mirada atrás realmente creo que hicimos lo correcto. No hay nada de lo que me arrepienta, porque tratamos de hacer lo que era mejor para nuestra compañía, trabajadores y accionistas, pero pasé muchas noches en blanco", explicó.

"Lo más preocupante era saber si teníamos tiempo para aplicar nuestro plan", recordó.

Ford detalló que incluso se barajó vender la división financiera del grupo, Ford Motor Credit, aunque finalmente se decidió que era más conveniente conservarla dentro del grupo, que acumula en conjunto una deuda de más de 30.000 millones de dólares.

Esa deuda es un lastre especialmente abultado para Ford si se compara con la situación financiera de General Motors y Chrysler, que en 2009 sanearon sus cuentas gracias a las decenas de miles de millones que las autoridades de Estados Unidos y Canadá les inyectaron para evitar su cierre.

"No sabíamos qué significaría la bancarrota para nuestros competidores ni cómo o cuándo iban a salir de ella. Todo era una hoja en blanco y ninguno de nuestros asesores podía decirnos qué iba a pasar", reconoció.

Pasados esos momentos inciertos, Ford expresó su orgullo por la manera en que su compañía actuó, al tiempo que aseguró estar "completamente convencido de que Ford tiene en marcha el plan adecuado".

El directivo también se refirió a los reclamos desde distintos ámbitos de que se reduzca la dependencia que existe del petróleo y argumentó que su compañía está muy comprometida con el desarrollo de vehículos que utilicen fuentes limpias de energía.

"Tenemos que encontrar la diversión de conducir también con vehículos que usen tecnologías verdaderamente limpias, porque a la gente le encanta conducir, y podemos conseguirlo", explicó Ford, quien hizo especial énfasis en los planes del fabricante para su marca Lincoln.

"Estamos muy comprometidos con la redefinición de esta marca", explicó al respecto el empresario, al tiempo que señaló que Lincoln que ha aumentado su cuota de mercado en el sector estadounidense de vehículos de lujo hasta el 6,3% en el primer trimestre de 2010.