La dependencia de las ayudas lastra el desarrollo de la energía solar

La dependencia de las ayudas lastra el desarrollo de la energía solar

El rápido desarrollo del mercado de la energía fotovoltaica en España, que vio como se paralizaba en 2009, hasta crecer un 6% menos que la media europea, se recuperará este año un 10% según avanzó ayer Winfried Hoffmann, presidente de la Asociación de Industrias Fotovoltaicas Europeas (EPIA), uno de los ponentes que inauguró la 25 Conferencia y Feria Europea de Energía Solar Fotovoltaica (Pvsec 2010) y la quinta Conferencia mundial sobre conversión de este tipo de energía que se celebra en Feria Valencia.

A pesar de esta previsión, el sector tiene problemas y muchos. El principal de ellos en Europa es que «está condicionada por los incentivos que dan los gobiernos aunque hay un gran mercado», según declaró Marie Donnelly, directora del departamento de Eficiencia Energética e Innovación de la Comisión Europea, ante la atenta mirada del presidente de la Conferencia General, Giovanni Federigo De Santi.

En estos momentos el gran competidor de Europa en producción de energía fotovoltaica es China, país que ya ha reservado 12.000 millones de dólares para ayudar al sector mientras que en Europa «habrá que conseguir la inversión y mantenerla a largo plazo», señaló Hoffmann. En su opinión, los países europeos tienen la tecnología y el liderazgo científico y lo que debe llevar a cabo la Comisión Europea es «fijar objetivos» porque la diferencia de precios con China no se debe a que allí tengan «salarios más bajos».

Marie Donnelly insistió en este asunto: «Si la industria energética china recibe préstamos a bajo interés la competencia deja de ser equilibrada y esto se debe de tener en cuenta a la hora de diseñar una política industrial que nos permita competir en un mercado global». A este respecto afirmaron que «hay que convencer a los políticos de que faltan herramientas que regulen este mercado». Respecto a la generalización del uso de energías renovables en Europa, Donnelly señaló que cada país deberá analizar sus ventajas,. Así España podrá beneficiarse de la energía solar e Irlanda centrarse en la energía eólica porque «la UE ha previsto una producción combinada de energía entre los estados miembros», apuntó.

Lo que quedó claro es que el sector tiene futuro y generará empleo como hasta ahora (93.000 puestos en España). Además, Hoffmann avanzó que en diez años se reducirán los costes y «llegará un momento en el que los ciudadanos serán consumidores y productores de energía solar».

El presidente de la Asociación Empresarial Fotovoltaica (AEF), Juan Laso, reclamó al Ministerio de Industria, por su parte, que garantice la estabilidad jurídica de las instalaciones fotovoltaicas en uso, según un comunicado. Laso pidió también un desarrollado «apropiado» para las plantas proyectadas y para las que están pendientes de promover». Cerca de un millar de empresas están presentes en la feria de la energía fotovoltaica que se clausurará el viernes en Valencia.