La industria del automóvil apuesta en CES por el coche inteligente

La industria del automóvil apuesta en CES por el coche inteligente

En lo que parece un cambio de enfoque en el sector del motor, fabricantes como Ford, Toyota o Hyundai han proyectado estos días en CES un futuro en el que los vehículos serán un dispositivo más conectado a internet y los conductores, sus usuarios.

Un planteamiento que trascendió del discurso realizado en la feria por el director ejecutivo de Ford, Alan Mulally, quien comparó el primer modelo de Focus eléctrico, presentado hoy en Las Vegas, con los populares teléfonos inteligentes.

"Es más que un coche, como el iPhone es más que un teléfono", dijo Mulally.

Ciertamente ese Focus con baterías de litio reduce la distancia entre automóvil y ordenador, con un concepto de utilitario integrado en las nuevas tecnologías más allá de los sistemas de sincronización por bluetooth para hacer llamadas en modo "manos libres".

Junto con el Focus eléctrico, en el que se cambian los contadores de velocidad y revoluciones por pantallas bajo el salpicadero, Ford dio a conocer una aplicación llamada MyFord Mobile para dispositivos portátiles como el iPhone o los que emplean sistema operativo Android de Google.

Ese software permitirá al usuario conocer desde cualquier lugar cuánta batería le queda al coche, dónde está la estación de servicio más cercana y trazar una ruta que se activará cuando ponga en marcha su vehículo, así como tener un registro de sus hábitos de conducción.

Entre otras cosas, el usuario podrá saber si su forma de circular es más eficiente o menos en términos de consumo que otras personas que utilicen el coche, compartir esa información en redes sociales, y conocer además cuánto dinero se ahorra en gasolina.

En términos de sistemas anti robo, el último avance llegó de la mano de los surcoreanos de Hyundai, que enseñaron en CES un software llamado Blue Link creado para establecer un perímetro máximo para el desplazamiento de un coche en el que vaya instalado.

De esta forma, el vehículo se detendrá progresivamente si traspasa el límite fijado por su dueño, quien recibirá un mensaje de texto informándole de la incidencia.

Las compañías del automóvil promocionaron servicios como EnTune de Toyota, que permite reservar en un restaurante o comprar entradas para el cine desde el coche mientras que electrónicas como Pioneer mostraron un programa para llevar YouTube a las pantallas del utilitario.

General Motors anticipó la llegada de vídeo–llamadas a través de Skype para los compradores de sus Buick Lacrosse, coche que en su versión de 2011 se podrá adquirir con cámaras que, entre otras cosas, grabarán los impactos que reciba el automóvil y subirán los vídeos a la "nube" con el fin de servir como prueba de un accidente.

La conexión a internet de los automóviles, aunque puede hacer la vida más fácil, también hace que la amenaza de los "hackers" se cierna sobre los conductores.

Algunos analistas como Thilo Koslowski, de la empresa de investigación Gartner, considera que actualmente el software aplicado en vehículos carece de potentes sistemas de defensa, lo que podría conllevar el robo de información privada o que en un futuro un pirata informático pudiera controlar un coche a distancia.

La feria CES, la mayor del sector de la electrónica a escala internacional, cerrará sus puertas del próximo domingo 9 de enero.