La industria del automóvil apuesta por el futuro del vehículo eléctrico

La industria del automóvil apuesta por el futuro del vehículo eléctrico

Ford aportó una furgoneta Transit, un vehículo para distribución urbana, capaz de cargar 3.500 kilos, que se produce en versión eléctrica. Ya circulan una veintena de prototipos en toda Europa que se han vendido a un precio de entre 60.000 y 65.000 euros. El vehículo industrial se enchufa a la red eléctrica para cargar sus baterías y es capaz de circular a 90 kilómetros por hora, con una autonomía de 140 kilómetros, sin generar más ruido que el rozamiento de sus neumáticos con el asfalto.

E–lloc, una empresa constituida por Carpart Design, un proveedor de Ford de origen alemán, y Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Industria, una empresa valenciana especializada en automatismos eléctricos, aportaron un poste de recarga diseñado para servir las futuras necesidades de los vehículos eléctricos en aparcamientos de grandes superficies o en zonas específicas en las grandes ciudades.

Jorge Sanjuan, representante de E–lloc, explicó cómo el usuario podrá acceder a la recarga de su vehículo a través de una tarjeta para identificarse. Los postes incorporan los cables, las mangueras, y el enchufe trifásico capaz de transmitir 5,4 kilovatios de potencia al automóvil. En el futuro, los coches eléctricos dispondrán de mangueras y enchufes. Cargar las baterías de litio que mueven la furgoneta Ford Transit cuesta seis horas en la actualidad, pero Sanjuan aseguró que ya se trabaja en un nuevo modelo de poste que será capaz de alimentar la furgoneta en una hora.

Manuel Luna, técnico de Ford, recordó que la factoría de Ford en Almussafes producirá a partir de 2013 la primera versión comercial de un vehículo enchufable de Ford. El modelo C–Max se producirá en versiones grandes para el mercado estadounidense y en otras versiones menores para el mercado europeo.

Luna subrayó la importancia que supone disponer de los puntos de alimentación adecuados antes de lanzar un vehículo eléctrico al mercado y señaló cómo el silencio de los motores eléctricos llega a ser peligroso para los peatones cuando los vehículos se mueven a poca velocidad.

Vicente Rambla, consejero de Industria, destacó cómo la Comunidad Valenciana dispone de todos los elementos necesarios para convertirse en un referente tecnológico en materia de vehículos eléctricos y recordó el respaldo de la Generalitat, a través del Impiva, al desarrollo del poste de recarga diseñado por E–lloc.

De vuelta al presente, Rambla fue interrogado por los impagos de las ayudas públicas para la venta de vehículos nuevos. Rambla señaló que los problemas que denuncian los concesionarios de automóviles son atribuibles a FITSA, la entidad responsable de contabilizar las operaciones de venta susceptibles de recibir ayudas públicas que depende del Ministerio de Industria. Según Rambla, FITSA dejó de contabilizar operaciones cuando se agotaron los fondos para ayudas públicas. Y sugirió que los concesionarios podrían estar reclamando ayudas por encima de los créditos presupuestarios previstos. Otra cosa son los retrasos administrativos, que se resolverán lo antes posible.

Las virtudes del coche limpio

– Los vehículos eléctricos son silenciosos. Tanto que llegan a ser peligrosos para los peatones. El único ruido que generan es debido al rozamiento de los neumáticos con el asfalto.

– Las baterías sustituyen a los motores de combustión. Los coches eléctricos no precisan puestas punto, ni bujías nuevas ni cambios de aceite. Solo la transmisión es mecánica.

– Ya circula un vehículo industrial capaz de cargar 3.500 kilos que se desplaza a una velocidad limitada a 90 kilómetros por hora para garantizar una autonomía de 140 kilómetros.

– La empresa valenciana E–lloc ha patentado un modelo de poste de recarga que empieza a probarse en Madrid, Barcelona y Sevilla y en los aparcamientos de algunas grandes superficies.