La subida del IVA siega la recuperación de la industria

La subida del IVA siega la recuperación de la industria

Lo venían anunciando a bombo y platillo empresarios y analistas. Que la subida del IVA del pasado 1 de julio lastraría el consumo privado y por tanto la actividad económica del país. Si el Índice General de Producción Industrial (IPI) había conseguido dejar atrás dos años en valores negativos encadenando cuatro meses en positivo, en julio volvió a los números rojos. La producción industrial cayó un 1,6% interanual, como consecuencia del adelanto de las compras por el alza del IVA registrado en los meses anteriores y el estancamiento de la demanda interna.

Esta tasa, publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), supone además un brusco retroceso —4,8 puntos porcentuales— en comparación con la del mes de junio, cuando la producción industrial creció un 3,2%. Y más de 8 puntos por debajo de la de marzo, que había sido la más alta en los últimos cuatro años.

Ningún sector, salvo el energético, se salva de esta caída generalizada. Cae, un 6%, la fabricación de bienes de equipo —elementos metálicos para la construcción o maquinaria de uso general—; un 1,8% los bienes perecederos, sobre todo por el descenso en la producción de bebidas y productos lácteos, y un 5,4% los de consumo duradero, especialmente en la industria del cuero y del calzado (–10,9%).

Por si fuese poco, la caída en la producción de bienes de equipo, la mayor de todos los sectores económicos, se vio ligeramente amortiguada por la manufactura de componentes, piezas y accesorios para vehículos de motor y por la propia fabricación de automóviles, que ya empieza a decaer.

De hecho, los concesionarios registraron en julio y agosto las primeras caídas en la matriculación de vehículos, tras diez meses seguidos al alza. El fin de las ayudas del Plan 2000 E, cuyos recursos están agotados y que el Gobierno de Rodríguez Zapatero decidió no prorrogar, así como la subida de dos puntos del tipo del IVA que grava la compra de automóviles, echaron por tierra las esperanzas de recuperación del sector, que aventura cifras muy negativas para los próximos trimestres y, al menos, hasta finales de este ejercicio.

Fuentes consultadas advirtieron en su momento de que esa recaída en las matriculaciones era el primer síntoma de lo que depara el tercer trimestre a la economía española. Todos los expertos coinciden en que el adelanto de las compras por el temor a ese incremento de los tipos del principal impuesto indirecto y el fin de las ayudas a la adquisición de automóviles, así como el recorte del gasto público, el aumento del desempleo, la ausencia de señales de mejora en el sector inmobiliario y las dificultades de los empresarios para acceder al crédito, ofrecen una visión de riesgo elevado de recaída en el próximo semestre.

Cae la venta de carburantes

Esta caída de IPI es, para los analistas, un dato muy negativo, que solo ha encontrado cierto alivio en el mercado energético, que según esas últimas cifras del INE influye de forma positiva en el índice general con una variación anual del 5,7%. Sin embargo, la comercialización de los carburantes no ha sido tan buena. El último dato de la evolución de las ventas ofrecido por el sector, fechado a julio de este año y al que ha tenido acceso este diario, refleja una caída de 2,1% en el suministro de gasolinas y gasóleos en el segundo trimestre de 2010. En el caso de las gasolinas, de 6,6 puntos. En el último año, el total de esas ventas se redujo un 2%.

El mazazo al consumo de combustibles estuvo motivado, en buena parte, por el descenso en el tráfico de mercancías por carreteras, que si bien empieza a recuperarse muy lentamente, ha vivido dos años, 2008 y 2009, «caóticos», según Marcos Montero, presidente de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM).

Y entre las causas directas de ese descenso en el tráfico de vehículos industriales, una vez más, las malas cifras que está registrando el consumo privado en España. Las principales mercancías afectadas, según datos de la CETM y el Ministerio de Fomento, las relacionadas con el sector de la construcción, pero también con la mensajería y, sobre todo, los productos químicos y petrolíferos. «Por ahora los alimenticios siguen circulando. Se nota un cambio de hábito de consumo hacia productos de subsistencia y menos de lujo, hemos notado una reducción en la capacidad de compra», explica Montero.