Lluvia de millones para iluminar el automóvil

Lluvia de millones para iluminar el automóvil

Alberto Marimón .– Como aseguró ayer Francisco Javier García Sanz, presidente de la asociación de fabricantes de coches Anfac, el éxito de todo este engranaje sólo depende de una cosa: "Ahora tenemos que ser capaces de poner en el mercado estos vehículos a un precio que resulte suficientemente atractivo para que el ciudadano se decida a comprarlos'.

– Ayudas a la demanda. La medida estrella es la subvención de la compra de estos vehículos con hasta un 20% de su coste y un máximo de 6.000 euros. El Ejecutivo se gastará 240 millones en 2011 y 2012, el 40% del presupuesto total.

Sin la ayuda es imposible que se venda esta tecnología, que es muy cara por culpa de las baterías (supone hasta un tercio del precio final). El coche eléctrico Think, el único que actualmente se comercializa, vale 27.000 euros sin IVA, incluyendo un descuento de 6.000 euros de Industria, el doble de sus modelos rivales con motores convencionales.

¿Será suficiente esta ayuda? El Gobierno cree que sí, pero habrá que esperar al precio que tenga la primera generación de eléctricos que preparan los grandes fabricantes de coches (los primeros llegarán en verano). El plan de la mayoría de las marcas es vender el coche sin batería, que se alquilaría. Esta fórmula parece viable para las empresas que compran coches, pero complicada para los clientes particulares, aunque el objetivo del Ejecutivo es priorizar el mercado de flotas en los próximos cinco años.

De hecho, el plan incluye medidas para la promoción de esta tecnología en el segmento de empresas y la elaboración de un mapa de flotas de turismos susceptibles de renovarse. En 2011, se prevé que las compañías compren 18.000 unidades y en 2014, 90.000 vehículos, unas cifras optimistas si tenemos en cuenta que cada año adquieren 180.000 turismos.

El Gobierno trabaja con los ayuntamientos para incentivar el uso de estos coches permitiendo su conducción en zonas restringidas y eximiéndoles de pagar la ORA o el impuesto de circulación.

También son ambiciosas las cifras para los particulares: 5.000 coches en 2012 y 20.000, en 2014. En España, este mercado asciende a 600.000 automóviles.

– La infraestructura. La incógnita que no despeja el plan es cómo se financiará la construcción de la red de recarga de las baterías. El Gobierno no concederá ninguna ayuda, así que el coste tendrán que asumirlo las empresas interesadas en explotar un sistema que será inteligente. Es decir, no será un mero enchufe, sino una red bidireccional en la que los coches se usarán como almacén eléctrico para equilibrar la demanda.

Las compañías de energía, como Acciona o Endesa, montarán y explotarán la infraestructura cobrando a los usuarios mediante tarifas planas, como en el móvil.

El Ejecutivo creará una tarifa eléctrica superreducida para que los coches se recarguen durante la noche. El objetivo es que haya 45.000 puntos de recarga en 2011 y 325.000 en 2014, el 80% en los párkings de las empresas con turismos eléctricos.

– Medidas para la industrialización. Se destinarán 140 millones para la producción de coches eléctricos en España. Otros 173 millones se invertirán en I+D+i.