Los concesionarios, en pie de guerra

Los concesionarios, en pie de guerra

Este programa ha pasado de ser el salvador de un sector, que el año pasado estaba paralizado por la crisis, al causante de un lío monumental. Las empresas denuncian que el Ministerio de Industria y las comunidades autónomas les deben 13,9 millones por descuentos que han aplicado a los coches y que no son reconocidos por las diferentes Administraciones.

A esto hay que sumar otros 44,4 millones de operaciones tramitadas pero que no han sido pagadas todavía por los distintos gobiernos.

El Plan 200OE incluye una ayuda de 500 euros de Industria, de 500 euros de las comunidades y otros 1.000 euros de las marcas de coches.

Colgadas

El grueso del problema son las operaciones de venta que han quedado colgadas, fruto de un deficiente sistema que obligaba a los concesionarios a adelantar el dinero a sus clientes para reclamar posteriormente la ayuda ante la Administración.

Faconauto denuncia que el reglamento del Plan 2000E de 2010 se aprobó el 8 de enero pero que el sistema que tramita las subvenciones, desarrollado por Fitsa, una fundación que promueve la innovación y la seguridad en el sector del motor sin experiencia hasta ahora en gestionar ayudas, estuvo inoperativo hasta el 25 de marzo. Ese día se desató el caos: "Los concesionarios empezamos a meter las operaciones de venta como locos, hasta con personal de taller e incluso de noche. Teníamos pendientes todas las operaciones de los últimos tres meses, tanto de matriculaciones cerradas como de reservas de coches que todavía no habían sido entregados, y la sensación es que el dinero no llegaba', relató ayer uno de los presentes.

En minutos, el sistema se colapsó y, en pocas horas, la mayoría de las comunidades anunciaron que el dinero se había agotado. El 70% del presupuesto del Ministerio de Industria, cien millones de euros, se esfumó unos días después, lo que obligó a prorratear el resto entre los concesionarios en función de las ventas registradas hasta ese momento.

El resultado es que hay 11.880 coches a los que los distribuidores aplicaron el descuento de 500 euros de Industria, pero que no se han podido registrar en el plan, según cálculos de Faconauto. Industria no reconoce esa deuda (5,9 millones) porque no tiene constancia de esas operaciones.

Lo mismo ocurre en el tramo autonómico en el que hay 16.095 operaciones colgadas con un valor de 8 millones, según la asociación.

"Algunos concesionarios han adelantado más de 300.000 euros que ahora tienen muy complicado recuperar', señaló el presidente de Faconauto, Antonio Romero–Haupold. La asociación no ofreció datos de la pérdida media por concesión.

La estrategia de la asociación es reunirse con Industria y las comunidades en los próximos días para tratar de solucionar el problema por vías pacíficas y, después, proceder con la demanda. Además, tiene que calcular la deuda total, ya que algunas regiones, como Cataluña, han asegurado que pagarán su deuda oficial entre finales de junio o julio.

Romero–Haupold subrayó que hay regiones que también están dispuestas a saldar la deuda no reconocida, pero antes han pedido que se abra, de nuevo, el sistema de tramitación para registrar esas operaciones. Faconauto denuncia que Fitsa se niega.

Al desconcierto por las deudas, se une la previsible caída de ventas en los próximos meses por el fin de las ayudas. Aunque el presupuesto se agotó hace semanas, el efecto 2000E se siguió notando en las matriculaciones de mayo (+44%) porque los concesionarios recibieron coches pedidos hace meses y que tienen derecho al dinero. En junio, las ventas se han estancado. Faconauto prevé que en el segundo semestre del año se dejen de vender 150.000 turismos por la ausencia del plan, lo que pone en peligro 10.000 empleos.