Toyota inicia una revisión "radical" para reforzar la calidad de sus coches

Toyota inicia una revisión "radical" para reforzar la calidad de sus coches

El comité, presidido por el número uno de Toyota, Akio Toyoda, revisará "radicalmente" el sistema de diseño, producción y venta de los coches y determinará nuevas medidas para reforzar la calidad, informó el fabricante en un comunicado.

También analizará el origen de los accidentes con sus vehículos a través de nuevos sistemas de recogida de datos, al tiempo que instalará seis nuevas oficinas de tecnología en América del Norte, siete en Europa y seis en China.

El grupo recordó además que todos los vehículos producidos a partir de este año contarán con un sistema especial de frenado que automáticamente reducirá la potencia del motor cuando los pedales del freno y el acelerador sean presionados al mismo tiempo.

Durante el primer encuentro del recién creado organismo, que tuvo lugar en la sede de Toyota Motor en Aichi (sur de Tokio), Toyoda insistió hoy en la necesidad de controlar todos los procesos "desde la perspectiva del consumidor" para "recuperar su confianza", según Kyodo.

Al encuentro asistieron los responsables de los departamentos de calidad de China, Europa y América del Norte, entre ellos Steve St. Angelo, director de la división de diseño, desarrollo, investigación y desarrollo y fabricación de vehículos de Toyota en Estados Unidos, Canadá y México.

Las conclusiones del comité serán revisadas a su vez por un grupo de expertos independientes, entre los que se encuentra el ex secretario de Transporte de EEUU Rodney Slater.

Estados Unidos ha sido uno de los mercados más afectados por los problemas en el pedal del acelerador de varios modelos de Toyota, que obligaron a llamar a revisión a más de ocho millones de unidades en todo el mundo desde el pasado septiembre, a lo que se sumaron posibles defectos con el software del freno de los híbridos.

Toyota decidió crear el comité especial de calidad en medio de la polvareda por los defectos en sus coches y una respuesta que se criticó por tardía, y que provocó la mayor crisis de imagen en la historia del fabricante nipón.

Tras las críticas, el primer fabricante mundial se ha volcado en una campaña para limpiar su imagen, reforzar los controles sobre sus vehículos y potenciar la comunicación con los usuarios.

De forma paralela a la primera reunión de su Comité de Calidad, la compañía permitió por primera vez a los periodistas visitar su planta de control de calidad en su sede de Aichi, al sur de Tokio, y comprobar la respuesta de sus vehículos en condiciones extremas. EFECOM