Almunia: No sabemos si habrá dinero para lo que queríamos financiar

Almunia: No sabemos si habrá dinero para lo que queríamos financiar

SERGI PITARCH.- La crisis del euro y el nuevo acuerdo entre los 26, por la espantada del Reino Unido, para acabar con el déficit y los ataques especulativos a la deuda pública ha abierto nuevas certezas sobre el futuro de la Unión Europea pero también nuevas dudas. De hecho, tras el terremoto de las últimas semanas acontecido en el seno de la UE la financiación europea al corredor mediterráneo podría no estar asegurada. Así lo reconoció el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, quien aseguró que en la actualidad “sabemos lo que queríamos financiar pero no sabemos si habrá financiación suficiente”, en referencia al Plan de Infraestructuras Transeuropeas que consideraba la obra como una prioridad estratégica.

“Los presupuestos públicos están muy apretados”, explicó Almunia. Aun así, afirmó que la infraestructura valenciana se encuentra en el proyecto de cuentas propuesto por la Comisión Europea del 2014 al 2020 y que se deberá debatir en el Parlamento Europeo. Pero la situación política actual no es la que motivó estas cuentas y en Europa la línea estratégica es ahora la de la austeridad, como ponen de manifiesto las durísimas sanciones por el incumplimiento del déficit público que entran hoy en vigor.

“Hay que ver qué dinero se tiene para discutir en el parlamento y la comisión”, argumentó. Para Almunia es fundamental “ver la disponibilidad de dinero privado”. “Por ello hemos hecho una propuesta de Partenariado Público-Privado”, apuntó, aunque también reconoció la durísima situación de endeudamiento por la que pasa el sector privado, sobre todo en España. Esta iniciativa de bonos es pionera en la Unión Europea y pretende diversificar el riesgo entre los inversores públicos y privados.

Almunia aseguró también que a la hora de impulsar el corredor mediterráneo “habrá que ver también la disponibilidad de capital del Estado”. Esta inversión será fundamental ya que la mayor parte de la inversión para llevar a término la infraestructura la deberá asegurar España aunque la UE tendría la posibilidad de financiar hasta el 50 %. Las nuevas medidas impuestas por la Unión Europea para reducir el déficit y las duras sanciones en caso de incumplimiento podrían dificultar ese desarrollo.