Ford presenta importante potencial alcista

Ford presenta importante potencial alcista

El dividendo trimestral de 5 centavos por acción supone una rentabilidad aproximada de un 2% sobre el precio actual de los títulos, un valor que no resulta extraordinariamente atractivo pero tampoco es nada despreciable si se consideran los bajos niveles de los tipos de interés que se consiguen en los mercados de renta fija. Además, es importante tener en cuenta que el pago del dividendo en sí mismo es su significado en términos de la salud financiera del negocio.

Cuando el equipo directivo de una compañía decide empezar o recuperar su política de retribución al accionista envía una señal fuerte sobre sus perspectivas al respecto de la evolución futura del negocio. Y es que dicha decisión supone que los directivos de Ford confían en la mejora de los resultados empresariales de la firma que seguirán mostrando solidez para mantener el pago de dividendos sin que ello suponga un esfuerzo financiero elevado.

El CFO (Chief Financial Officer) de Ford, Lewis Booth, aseguró a Wall Street Journal que los dividendos se podrían mantener de cara al futuro en base a la reestructuración financiera que la empresa ha realizado durante los últimos años del mismo modo que ha conseguido recuperar sus resultados. Una señal positiva del mercado fue el hecho de que los bonos de Ford repuntaron con fuerza tras el anuncio del dividendo, lo que indicaría que los acreedores de la firma confían en su capacidad de pago.

En este contexto, una cantidad moderada de dividendos beneficia y favorece que los mismos puedan sostenerse, incluso incrementarse en el futuro. Por su parte, un dividendo más alto podría haber sido una noticia más atractiva para el corto plazo, pero un desafío para el futuro.

Cabe recordar que Ford suspendió el pago de dividendos en el 2006, después de ver cómo su situación financiera se deterioraba de forma considerable como consecuencia de la fuerte competencia en la industria del automóvil, tanto de parte de empresas estadounidenses, como General Motors o japonesas como Toyota.

En ese mismo año, Alan Mulally, nuevo CEO de la compañía, tuvo la misión de que la firma consiguiera recuperar sus operaciones y plataforma financiera. Gracias a una fuerte reestructuración de su negocio mediante la liquidación de las subsidiarias menos rentables, la reducción de costes así como gracias a una renovación de los modelos de la marca, Ford logró capear la crisis de 2008 sin tener la necesidad de recurrir a rescates como tuvo que hacer General Motors. A pesar de las dificultades de operar en una industria bastante complicada, la empresa ha conseguido mejorar su posición competitiva en los últimos años.

Muchos inversores se preguntan ahora si la vuelta a los dividendos por parte de la compañía supone un aliciente para que el mercado recupere su optimismo en las acciones que no han tenido un buen comportamiento en 2011, ya que comenzaron el año cotizando cerca de los 17 dólares y se encuentran hoy en día más cerca un 35% por debajo de estos valores.

En cualquier caso, el contexto económico será seguramente determinante, sobre todo hay que tener en cuenta que la industria automotriz es altamente cíclica y financieramente muy demandante.

Actualmente Ford cotiza a un precio/ganancias de 6,8 veces los beneficios esperados de media para 2012. Además, los títulos de la empresa cuentan con un amplio margen de revalorización pese a su considerable riesgo. Por tanto, ofrecemos a Ford un valor objetivo de 15 dólares por título, frente a un precio actual próximo a los 11 dólares. Así mismo, recomendamos la colocación de stop loss en caso de caídas por debajo de 10 dólares.