La deuda del Consell ahoga a los institutos tecnológicos

La deuda del Consell ahoga a los institutos tecnológicos

VÍCTOR ROMERO.- Las tensiones de liquidez que sufre la Generalitat están generando fuertes problemas financieros también a los centros que se supone que tienen que servir de punta de lanza para la mejora de la productividad del tejido productivo valenciano. Los retrasos en las trasferencias de fondos consignados en los presupuestos autonómicos para 2011 a los institutos tecnológicos están poniendo al límite a muchos de estas entidades de promoción de la innovación empresarial.

Fuentes solventes sostienen que a mes de octubre, la Generalitat apenas ha trasferido el 20 % de los cerca de 44 millones de euros presupuestados para el ejercicio y que algunos centros todavía tiene pendiente de cobro cantidades del año 2010. “Somos conscientes de que el Consell tiene otras prioridades como la sanidad y la educación, pero hay algunos institutos al borde de la asfixia financiera”, afirma el responsable de uno de los catorce institutos asociados a Redit.

El presidente de la Redit, Damián Frontera, y parte de la cúpula de la red de centro, tienen previsto reunirse hoy con los consellers de Hacienda, José Manuel Vela, y Economía, Enrique Verdeguer, para exponerles la delicada situación del sistema de innovación de la Comunitat Valenciana y tratar de buscar soluciones. Muchos de los centros han logrado aumentar la cuota de su facturación a empresas privadas por la prestación de servicios hasta cubrir más del 50 % de los ingresos de su cuenta de resultados. El resto del presupuesto proviene de fondos europeos y del Estado, pero también de la Administración autonómica. La UE y la Administración central suelen cumplir con los los plazos, pero los retrasos de fondos autonómicos se sostienen a través de pólizas de crédito garantizadas por las trasferencias pendientes de la Generalitat. Pero al igual que les está ocurriendo a proveedores, contratistas y organizaciones de todo tipo cuyos recursos dependen en parte del erario público autonómico, las entidades financieras han comenzado a cerrar el grifo porque no confían en la capacidad del Consell para cumplir con sus previsiones presupuestarias.

“Los institutos que tiene un nivel alto de facturación con empresas están sobreviviendo mejor, pero hay otros más dependientes de la Generalitat que lo están pasando muy mal”, afirman las mismas fuentes. Aunque no hay confirmación oficial, en ámbitos de Redit ya está corriendo el comentario de que pueden llegar a producirse problemas con las nóminas de los trabajadores.

Apoyo a la investigación

Lo que es evidente es que las carencias presupuestarias condicionan la labor de investigación de los institutos. Hay servicios que se prestan a empresas y se facturan, pero la actividad de Redit pasa también por generar proyectos de I+D+i que no son rentables en el corto plazo y requieren de apoyo público. La cúpula de Redit quiere intentar arrancar a Vela y Verdeguer un plan de pagos para poder planificarse, algo que a día de hoy parece improbable que se produzca.