La morada de los dioses

La morada de los dioses

NACHO MARTÍN CASTELLÓ Doble acceso de alta seguridad con huella dactilar, 2.657 metros cuadrados resistentes al fuego, sistema antideflagración, protección electromagnética, 7.200 ordenadores físicos trabajando simultáneamente, 36.400 máquinas virtuales, 24.000 servidores físicos y más de 100.000 virtuales, sistema de grabación permanente… No es el Pentágono y tampoco el escenario de la última producción futurista de Hollywood. Sus coordenadas son Avenida Sos Baynat sin número y su nombre es Walhalla: “la morada de los dioses”…
Este es el nombre con el que nació ayer en la Universitat Jaume I (UJI) el primer centro de almacenamiento de datos de Europa y uno de los 13 del mundo con la máxima la certificación oficial de seguridad (Tier IV del Uptime Institute) a prueba de desastres naturales, accidentes, ataques informáticos o atentados terroristas. El “Data Center” ecoeficiente -desarrollado por la empresa Tissat- fue inaugurado entre gran expectación del mundo político y empresarial castellonense y valenciano, que quiso tener el privilegio visitar el proyecto estrella del Parque Científico y Tecnológico de la UJI (Espaitec).
El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, fue el encargado de destapar la placa inaugural acompañado por la delegada del Gobierno en la Comunitat, Ana Botella, el alcalde de Castelló, Alfonso Bataller, el director general de Tissat, Manuel Escuin, y el rector de la Jaume I, Vicent Climent. Todos ellos confían en que Walhalla sea un referente en el anhelado cambio de modelo productivo que debería reflotar a España de la crisis a base de innovación, investigación y desarrollo tecnológico.
Según los técnicos de Tissat, el edificio ahorrará hasta tres cuartas partes de energía gracias a sistemas de trigeneración que aprovechan la energía residual del calor de los motores para convertirla en frío.
En una segunda fase del edificio, prevista para 2013, todo el centro se autoabastecerá gracias a un modelo de pila de hidrógeno de 1,5 megawatios único en el mundo -5 veces más potente que cualquiera existente en la actualidad-, que actualmente se está fabricando en Munich (Alemania).

En la primera fase, ayer inaugurada, “Walhalla” propiciará un ahorro eléctrico del 65% y una reducción del 51% en emisiones de CO2. Este ahorro energético equivaldría al consumo de 440 bares y 2.500 coches. La Universitat Jaume I (UJI) ha facilitado los terrenos para alzar un proyecto valorado en 10 millones de euros que, además de la inversión privada de Tissat, cuenta con financiación del Ministerio de Ciencia e Innovación, la Generalitat Valenciana y el Instituto Valenciano de Finanzas.
Este esfuerzo inversor ha permitido crear un espacio llamado a facilitar la creación de compañías innovadoras fruto de la colaboración de los equipos científicos de la universidad y del mundo empresarial. El proyecto, recientemente premiado en Londres con el “Datacentre Dynamics Awards 2010”, ofrece una “nube” informática que prestará a empresas e instituciones públicas servicios de almacenaje, gestión de datos y herramientas tecnológicas.
Dicho de otro modo, las compañías guardarán de forma virtual en este edificio todos sus datos, programas informáticos e incluso sus ordenadores, que en las oficinas serán sustituidos por un teclado y un ratón conectados a través de Internet a un centro que permanecerá operativo las 24 horas. A cambio, las mercantiles o las instituciones podrán ahorrar hasta un 35% en costes de gestión de sus datos y dispondrán de la posibilidad de guardar duplicados en otros centros de seguridad ubicados en diferentes emplazamientos geográficos.
Al margen de cuestiones ecológicas y de ahorro, la necesidad de que el sistema funcione de forma permanente es también una de las razones de ser de la utilización de sistemas de energía que propicien un edificio autosuficiente que, además, cubrirá con su energía residual la práctica totalidad del consumo energético del campus de la UJI.

10 millones de facturación en 2013
En el día de su inauguración, “Walhalla” ya contaba con tres clientes: La Generalitat (que entre otros documentos almacenará en el “Data Center” los historiales clínicos electrónicos de los pacientes valencianos), una empresa de juego online y otra de medios de pago. Según las estimaciones de Tissat, la demanda de clientes copará el 70% de la capacidad del centro en 2013, año en el que prevé facturar 10 millones.