11 Abr La producción de coches eléctricos en serie choca con la baja demanda
ANTONI FUENTES Los trabajadores de la fábrica de Renault en Valladolid han empezado a empaparse de la nueva tecnología del vehículo eléctrico que producirán en serie en tan solo unos meses. Tienen que aprender los fundamentos del montaje de baterías y de los nuevos dispositivos electrónicos del modelo Twizy, del que ya se están llevando a cabo los trabajos previos a la producción. En la fábrica de Mercedes en Vitoria, ya han salido de la línea de montaje las primeras unidades de una furgoneta sin emisiones de gases. Son dos ejemplos de que la industria está haciendo los deberes con el fin de prepararse para la revolución del coche eléctrico, aunque los expertos alertan de que el pinchazo de las ventas de estos vehículos puede frenar las fábricas. Renault mantiene sus previsiones de producir 20.000 unidades anuales del biplaza Twizy con un turno de trabajo en Valladolid, lo que permitirá, a una factoría que estuvo en peligro, alcanzar un volumen total de 100.000 unidades ensambladas. Para los empleados de Valladolid, el coche eléctrico ha sido su esperanza y ya es una realidad. MÃS COMPETITIVIDAD En el caso de la plantilla de Mercedes en Vitoria, la producción de 474 furgonetas con motor eléctrico que se fabricarán este año tendrán una importancia más “simbólica”, según la compañía, porque suponen una mejora de competitividad. Algo similar sucederá en la fábrica de Nissan en Barcelona, si finalmente logra la producción de unas 10.000 furgonetas eléctricas del modelo NV200, que formarán parte de un volumen total de unos 180.000 vehículos. También en la planta aragonesa de Figueruelas suenan ya ecos del futuro coche eléctrico. Lo dijo esta misma semana el presidente de GM Europa, Nick Reilly, aunque no puso fecha al desembarco de este tipo de modelos en Zaragoza. Pero la pregunta que se hacen en el sector es si hay suficientes compradores para que el mercado absorba estos primeros turismos o furgonetas ecológicos made in Spain así como la decena de modelos que saldrán al mercado en el plazo de unos dos años. Los datos de ventas de coches híbridos y eléctricos –que suman un exiguo 1,3% del mercado– apuntan a que, a corto plazo, habrá un exceso de oferta en España. “La lenta introducción del coche eléctrico demuestra que somos ecologistas de salón, nos encantan los principios pero la traslación a hechos cotidianos e individuales no es tan sencilla. En España hay muy poco eco-activista que anteponga los principios sostenibles a la incomodidad de la, todavía, limitada autonomía de los coches eléctricos y su alto precio”, afirma José Antonio Bueno, especialista en el sector del automóvil de la consultora Europraxis. A la vista del desajuste entre oferta y demanda, el Ministerio de Industria estudia una mejora de la ayuda a los compradores de turismos eléctricos. “Estamos analizando el mercado”, indicaron fuentes del ministerio sobre esa posibilidad. Los 7.000 euros que daba el gobierno hasta el pasado 31 de marzo han sido insuficientes para alcanzar las 2.000 unidades vendidas en todo el país. Para el resto del año, el Ejecutivo destinará 72 millones de euros a incentivos. Para Luis Romeral, responsable técnico de un grupo de investigación de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) en Terrassa, la falta de una red de recarga más extensa así como el sobreprecio ahuyentan a los compradores. “Al final el coche eléctrico –explica– es como el móvil. Si se agota la batería, necesitas enchufes para recargarlo”.