Una de cada cuatro empresas valencianas tiene hipotecados sus beneficios por la deuda

Una de cada cuatro empresas valencianas tiene hipotecados sus beneficios por la deuda

El elevado volumen de pymes y los ecos de la expansión inmobiliaria y de la construcción lastran el pasivo del tejido societario

Más del 25 % de las empresas valencianas sufren problemas de exceso de apalancamiento hasta el punto de que tendrían que destinar los beneficios de 10 años para poder amortizar su deuda. Es lo que se desprende del estudio sobre estructura financiera de las empresas elaborado los investigadores del IVIE y de la Universitat de Valencia, Joaquín Maudos y Juan Fernández Guevara, para la Fundación BBVA.

El informe sostiene que una de cada cuatro empresas españolas tiene necesitaría una década de sus ganancias para deshacerse de su exceso de endeudamiento, una cifra que duplica a la de la media europea, que se sitúa en 5,1 años. Aunque el informe no contiene datos regionalizados, Maudos explicó ayer a este diario que debido a la elevada concentración de compañías en el sector de la construcción e inmobiliario y el tejido mayoritario de pymes el sobreendeudamiento de las empresas valencianas es equiparable «o incluso mayor» que el que refleja el estudio para el conjunto de España.

El 36 % de la deuda empresarial está además en los balances de las sociedades consideradas más vulnerables, aquellas que tienen que hacer frente a unos gastos financieros superiores a sus ingresos netos. El porcentaje es superior al de países como Alemania (11 %), Francia (17 %) o Italia (34 %), per lejos del 59 % de Grecia. Con todo, el dato es indicativo de los problemas que va a tener una parte importante del tejido productivo para aligerar su mochila de compromisos financieros y, por tanto, de abordar nuevos proyectos e inversiones.

Los sectores más endeudados y vulnerables son la construcción y las actividades inmobiliarias, que concentran el 44% de toda la deuda de las empresas más vulnerables, según este estudio elaborado por Maudos y Fernández de Guevara.
Por tamaños, son las pequeñas empresas las más vulnerables, ya que son las que soportan gastos financieros superiores a sus ingresos netos, y poseen el 50% de la deuda. En el caso de las medianas también el porcentaje de la deuda en poder de las empresas vulnerables es elevado (48%).

Los datos muestran que las mayores diferencias en endeudamiento y vulnerabilidad financiera tienen lugar entre las empresas de un mismo sector o de un mismo tamaño. Una muestra es que el nivel de endeudamiento del 25% de las empresas españolas más endeudadas es 12 veces mayor que el del 25% de las menos endeudadas.

Durante la crisis, las empresas españolas apenas han conseguido rentabilidad suficiente como para hacer frente a sus obligaciones financieras. Si en 2012 las grandes y pequeñas empresas soportan un coste medio de la deuda similar (3,7% y 3,9%), la rentabilidad de las grandes empresas es muy superior (5,2% frente a 2,2%).

Precisamente, la baja rentabilidad supone un freno a la concesión de crédito y a la inversión empresarial. Además, la viabilidad futura de un porcentaje de empresas puede estar amenazada por la incapacidad para hacer frente al coste de la deuda. El 25% de las empresas españolas más vulnerables destinan el 60% de su margen de explotación a pagar gastos financieros.

Los expertos proponen sistemas de alerta cuando las empresas sobrepasan un determinado umbral, debido a que son las empresas más endeudadas y vulnerables las que más reducen sus niveles de inversión y con ello reducen su capacidad para pagar su deuda.

Hace cuatro años, por cada euro de recursos propios la empresa tenía 1,4 de deuda (recursos ajenos)recursos ajenos (deuda). Ahora la relación es 1-1. Es decir, como consecuencia, al haber dedicado el beneficio a la autofinanciación, la deuda de las empresas se ha reducido un 16% (328.000 millones de euros) y los recursos propios han aumentado un 18% (272.000 millones de euros). víctor romero | valencia