21 Oct Corea reta a la industria europea
Corea del Sur parece estar de moda, puesto que deporte y política se dan la mano durante los próximos días en el país. Llega el circo de la Fórmula 1 que, por primera vez, disputará este fin de semana una prueba en territorio coreano y que, además, ha adquirido una relevancia especial porque podría ser vital para el título. De forma simultánea, la inminente cumbre del G–20 tendrá lugar, durante las mismas fechas en Seúl, que se convertirá en la primera nación no miembro del G–20 que organiza el encuentro, lo que supone un hito para el país.
Pero no sólo la amplia actividad del país de cara al exterior se refleja en los acontecimientos. La industria coreana, y en especial la del automóvil, planta cara a la establecida en Europa con un potencial que parece asustar a los principales fabricantes europeos, que solicitan cuotas de entrada a sus automóviles, como sucediera en el pasado con las marcas japonesas. Su mayor representante, Hyundai, que ya cuenta con dos plantas para el mercado europeo –situadas en Rusia y la República Checa, donde se produce el 80% de sus ventas actuales en Europa– está mostrando las razones que le han llevado a convertirse en el cuarto fabricante mundial de automóviles, con una producción que en 2009 llegó a los 4.181.402 vehículos y con un mercado interno en el que su penetración alcanzó el 50% del mismo, al que si sumamos las ventas de la otra marca del grupo Kia, supera el 70% de los casi 1,5 millones de automóviles que se venden anualmente en Corea, un mercado que sólo supone una cuarta parte de las ventas de Hyundai Motor Company.
Una de las claves de la empresa para desarrollar su estrategia de producto en los principales mercados mundiales es su potente industria de acero. En unos años en los que la escasez de este material lleva a la industria a investigaciones en otro tipo de materiales, Hyundai es el único de los grandes constructores mundiales de vehículos que a través de su filial Hyundai Stell tiene garantizada el abastecimiento de la materia prima más básica y deseada en la industria del automóvil. Este hecho hace que se haya emprendido un plan para mejorar la calidad de los componentes de los vehículos, lo que permitirá reducir su peso y aumentar su elasticidad, algo básico en caso de accidente. Por ejemplo la calidad del acero utilizado en una berlina como el Sonata es en este sentido un 3% superior a la empleado por los fabricantes europeos.
Actualmente el grupo Hyundai destina el 40% de la producción para consumo propio y el 33% de las bobinas para su uso en automoción, no vendiendo directamente a ningún otro fabricante de coches. El único inconveniente para esta industria es que Corea no produce las materias primas que necesita para la producción de vehículos, por lo que para proveerse de minerales, como el hierro, ha de importarlo de otros países como Australia, Sudáfrica y Brasil, o, en el caso del carbón, de China, Rusia Australia y Canadá. A pesar de esta circunstancia, el balance de la compañía es rentable, gracias a la venta al exterior del 60% de su producción.