10 Ene Difícil encrucijada de las plantas solares
La última reforma, del pasado 23 de diciembre, pone la puntilla al sector, al limitar las horas de producción, lo que podría llegar a reducir un 30% sus ingresos. El nuevo escenario para unas 50.000 empresas productoras de energía solar es dramático: o consiguen refinanciarse, o se verán abocadas al concurso de acreedores. El mecanismo de financiación empleado por el sector, muy atomizado, conllevaba un elevado endeudamiento para acelerar los ritmos de crecimiento y garantizarse las subvenciones. El giro del Gobierno, necesario ante la inaplazable necesidad de reducir el déficit de la tarifa eléctrica, les ha pillado con un apalancamiento superior a los 20.000 millones de euros, al que será muy difícil que puedan hacer frente. Esta situación supone una nueva patata caliente para la banca que financió esta expansión desorbitada de la energía solar y también para el Gobierno que la alentó y que, desde 2008, trata de ponerle freno sin acierto. Porque las patronales del sector, siguiendo el ejemplo de las eléctricas con el abusivo decreto que les obliga a consumir carbón nacional, recurrirán los últimos cambios ante el Tribunal Supremo y el Constitucional.