18 Ene El Gobierno desbloquea tras trece años la zona logística del Puerto de Valencia
JULIÁN LARRAZ |
El Puerto de Valencia cerró ayer la compra de las primeras diez hectáreas de la Zona de Actuación Logística (ZAL). La adquisición de este terreno, que servirá para fidelizar a navieras y operadores logísticos, permite a la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) iniciar la comercialización de 100.000 metros cuadrados. Tras 13 años de trámites que se retrasaban y de bloqueo por parte del Ministerio de Fomento y antes de Vivienda, la APV espera inaugurar las primeras naves en alquiler en septiembre.
La firma del acuerdo se realizó ayer entre VPI Logística (Valencia Plataforma Intermodal Logística, dependiente de la APV) y Sepes (Entidad Estatal de Suelo, perteneciente al Ministerio de Fomento). La primera parte de este acuerdo autoriza al Puerto de Valencia a comprar 10 de las 58 hectáreas de la ZAL mientras que el Ministerio de Fomento reconoce a VPI Logística «la opción de compra sobre el resto de parcelas (hasta 58 hectáreas) que se irán adquiriendo a Sepes en sucesivas fases en función de la demanda del mercado».
La ZAL disfruta de una ubicación preferente en la zona anexa al puerto y está concebida funcionalmente para optimizar la intervención de los operadores logísticos. Para la adquisición de este suelo logístico, el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Valencia aprobó el pasado mes de julio la suscripción de una ampliación de capital por valor de 51 millones de euros a VPI Logística.
Proceso largo y complejo
En la nota de prensa conjunta emitida por la APV y Fomento se asegura que con este acuerdo «culmina un proceso largo y complejo iniciado en 1997». Los últimos cinco años de este proceso han sido de un silencio absoluto por parte del Gobierno de España. A finales de 2005, las obras de urbanización ya habían finalizado pero, desde entonces, el Sepes (propietario del suelo) se ha negado reiteradamente a vender los terrenos a la APV cerrando la puerta a los operadores logísticos que vieron desde los inicios del proyecto que la ZAL les permitiría mejorar su competitividad.
Y eso que el camino hasta lograr la urbanización no fue sencillo. Antes se tuvo que expropiar la vivienda a 620 vecinos de la zona de la Punta, en ocasiones con ayuda de la Polícia. Estos trámites se prolongaron durante años y y supuso un duro desgaste para la imagen de la Autoridad Portuaria. Finalmente, se procedió a una urbanización del terreno (en total, 683.232 metros cuadrados, de los que 309.000 se destinan a suelo industrial, y el resto a viales y viviendas de realojo), que finalizó en diciembre de 2005.
Desde el primer momento en el que la ZAL empezó a convertirse en una opción real, un centenar de firmas empezaron a mostrar interés aunque, actualmente, la APV prefiere no desvelar el cuántas empresas esperan obtener terreno en la ZAL. «Hay empresas que se han interesado desde el inicio del proyecto. Son agentes y transitarios tanto nacionales como internacionales que como el proyecto se ha retrasado han tomado decisiones temporales de ubicarse en otras zonas pero siempre dejando la puerta abierta», explican desde la APV, que asegura que todo el terreno será comercializado en el régimen de alquiler y que se espera que las primeras naves puedan ser inaguradas en septiembre.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Rafael Aznar, destacó ayer los beneficios que tendrá para la economía disponer de una infraestructura como la ZAL, que «contribuirá a la consolidación de Valencia como polo de atracción de empresas logísticas como armadores, operadores y cargadores tanto nacionales como internacionales» y agradeció la colaboración de todas las administraciones, recordando el carácter netamente público de la actuación. El director general de Sepes, Pedro Saura, que ha definido este proyecto como «uno de los más difíciles retos abordados por la Entidad», subrayó que VPI Logística, empresa de la que Sepes es socio, «cuenta con una experiencia incuestionable en el sector, lo que ayudará al impulso definitivo de la actuación