El sector del automóvil le echa las cuentas al Gobierno para forzar la prórroga del 2000E

El sector del automóvil le echa las cuentas al Gobierno para forzar la prórroga del 2000E

En los últimos meses desde la patronal de los fabricantes se ha insistido en que el Estado recibe mucho más de lo que aporta con las ayudas directas a la compra de coches: la recaudación por IVA y por el impuesto de matriculación compensa con creces las subvenciones a fondo perdido que reciben los compradores.

Y como el argumento parece no haber convencido al Ejecutivo, que insiste en que no prorrogará el Plan 2000E cuando se agote el presupuesto, la Asociación Nacional del Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) busca ahora ablandar la férrea postura de Sebastián vinculando las ayudas con el problema del desempleo, justo después de conocerse los datos escalofriantes de la última EPA (4,6 millones de parados) y de los servicios públicos de empleo (medio millón más de desempleados en el último año).

La patronal del motor entiende que las ayudas están permitiendo relanzar las ventas de automóviles (con un incremento del 43% hasta abril) y la producción (un 47% mayor en el primer trimestre), pero también hacen posible el mantenimiento del empleo. Según Anfac, los planes de ayudas directas puestos en marcha en Europa permitieron a lo largo de 2009 que 32.300 trabajadores de las plantas automovilísticas españolas afectados por ERE temporales volvieran a trabajar y que otros 2.300 conservaran sus empleos al no aplicárseles ERE extintivos previstos.

Asimismo, las marcas automovilísticas auguran que, si el Plan 2000E estuviera vigente durante todo el año 2010, se evitarían la pérdida de 1.000 empleos en las fábricas y se podrían reducir los expedientes de regulación temporales en al menos otros 7.000 trabajadores. Las cifras que maneja Anfac se dispara si se tienen en cuenta los efectos sobre el conjunto del sector del motor, incluyendo también concesionarios y proveedores. En tal caso, serían hasta 16.400 los empleos que la ampliación del Plan 2000E salvaría a lo largo del próximo año.

Ahorro para las arcas públicas

Y, claro, si se evitan más despidos, la cuantía del desembolso del Estado en prestaciones por desempleo mengua. En 2009, el mantenimiento de puestos de trabajos que propiciaron las ayudas a la compra de vehículos supuesto 292 millones de euros. A los que se sumaría otros 171 millones en 2010 si Miguel Sebastián se pliega a los deseos del sector y amplía las subvenciones. El ahorro en dos años sería de 463 millones.

El Ministerio de Industria aprobó el pasado año una partida de 100 millones para el plan (ampliada con otros 40 millones el pasado octubre). El departamento de Miguel Sebastián ha reservado otros 100 millones para 2010. En total, 240 millones de euros (a los que habría que sumar casi otros tantos aportados por las comunidades autonómas que se sumaron al Plan 2000E). El Gobierno decidirá si sale a cuenta, pero por ahora parece improbable que Industria dé su brazo a torcer.



El sector del automóvil le echa las cuentas al Gobierno para forzar la prórroga del 2000E

El sector del automóvil le echa las cuentas al Gobierno para forzar la prórroga del 2000E

En los últimos meses desde la patronal de los fabricantes se ha insistido en que el Estado recibe mucho más de lo que aporta con las ayudas directas a la compra de coches: la recaudación por IVA y por el impuesto de matriculación compensa con creces las subvenciones a fondo perdido que reciben los compradores.

Y como el argumento parece no haber convencido al Ejecutivo, que insiste en que no prorrogará el Plan 2000E cuando se agote el presupuesto, la Asociación Nacional del Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) busca ahora ablandar la férrea postura de Sebastián vinculando las ayudas con el problema del desempleo, justo después de conocerse los datos escalofriantes de la última EPA (4,6 millones de parados) y de los servicios públicos de empleo (medio millón más de desempleados en el último año).

La patronal del motor entiende que las ayudas están permitiendo relanzar las ventas de automóviles (con un incremento del 43% hasta abril) y la producción (un 47% mayor en el primer trimestre), pero también hacen posible el mantenimiento del empleo. Según Anfac, los planes de ayudas directas puestos en marcha en Europa permitieron a lo largo de 2009 que 32.300 trabajadores de las plantas automovilísticas españolas afectados por ERE temporales volvieran a trabajar y que otros 2.300 conservaran sus empleos al no aplicárseles ERE extintivos previstos.

Asimismo, las marcas automovilísticas auguran que, si el Plan 2000E estuviera vigente durante todo el año 2010, se evitarían la pérdida de 1.000 empleos en las fábricas y se podrían reducir los expedientes de regulación temporales en al menos otros 7.000 trabajadores. Las cifras que maneja Anfac se dispara si se tienen en cuenta los efectos sobre el conjunto del sector del motor, incluyendo también concesionarios y proveedores. En tal caso, serían hasta 16.400 los empleos que la ampliación del Plan 2000E salvaría a lo largo del próximo año.

Ahorro para las arcas públicas

Y, claro, si se evitan más despidos, la cuantía del desembolso del Estado en prestaciones por desempleo mengua. En 2009, el mantenimiento de puestos de trabajos que propiciaron las ayudas a la compra de vehículos supuesto 292 millones de euros. A los que se sumaría otros 171 millones en 2010 si Miguel Sebastián se pliega a los deseos del sector y amplía las subvenciones. El ahorro en dos años sería de 463 millones.

El Ministerio de Industria aprobó el pasado año una partida de 100 millones para el plan (ampliada con otros 40 millones el pasado octubre). El departamento de Miguel Sebastián ha reservado otros 100 millones para 2010. En total, 240 millones de euros (a los que habría que sumar casi otros tantos aportados por las comunidades autonómas que se sumaron al Plan 2000E). El Gobierno decidirá si sale a cuenta, pero por ahora parece improbable que Industria dé su brazo a torcer.