13 Ene Fomento decepciona a la Comunitat al no defender el corredor mediterráneo
SALVADOR ENGUIX
Desilusión. Con este sentimiento salieron ayer del Parlamento Europeo el más de un centenar de políticos, empresarios y representantes de la sociedad civil convocados por el lobby Ferrmed para reclamar que Bruselas priorice el corredor mediterráneo. El problema es que quien decepcionó ayer no fue Europa, sino el Gobierno español. «Esperábamos más del Ejecutivo, que debería tomarse el corredor como una absoluta prioridad», dijo ayer el responsable de Infraestructuras valenciano, Mario Flores, tras escuchar las intervenciones de los directores generales de Transportes y Redes Ferroviarias de Fomento; Manuel Villalante y Carlos Juárez. Ninguno de los dos fue capaz de concretar si asumían los criterios del lobby Ferrmed para esta infraestructura: «los estándares Ferrmed no deben ser un dogma», llegó a decir Villalante para sorpresa de todos. Y menos aún se atrevieron a establecer plazos de ejecución.
«Esta es una prueba de que el corredor mediterráneo no es una prioridad para el Gobierno español; me esperaba un compromiso mayor y contundente», coincidió ayer en Bruselas el conseller de Territori catalán, Lluís Recoder. Flores añadió que el futuro de «nuestros puertos y de muchas industrias dependen de él». Los responsables de Intraestructuras de la Comunitat Valenciana y Cataluña lamentaron también que el ministro José Blanco no estuviera en Bruselas. «Es decepcionante», llegó a decir Recoder. El gabinete de Fomento lo justificó por «problemas de agenda».
Todo esto ocurría en el que ha sido, sin duda, la ofensiva política y social más importante en favor del corredor mediterráneo escenificada en el Parlamento Europeo en su sede de Bruselas; y nunca vista antes en España. El objetivo: lograr que Bruselas incorpore el corredor mediterráneo entre sus prioridades para conectarlo con las redes transeuropeas.
Orquestado por Ferrmed – que aglutina a más de 150 instituciones, empresas y asociaciones de toda Europa – que presentó ayer su "Manifiesto' en la Cámara Europea; el evento evidenció también dos cosas: la profunda coincidencia de criterio respecto a este eje de las comunidades implicadas – la Comunitat Valenciana, Cataluña, Murcia y Andalucía – y el apoyo total de políticos y empresarios a las exigencias de este lobby del ferrocarril para la configuración del corredor. Las principales son el ancho de vía europeo para toda la red y la gestión europea de los ferrocarriles, como ya ocurre en el espacio aéreo.
Pero ni la Comunitat, ni Cataluña, ni Murcia y menos aún Ferrmed quedaron satisfechos con la intervención de los dos directores generales de Fomento. Bien al contrario, provocaron inquietud. Manuel Villalante explicó ante el foro que el objetivo del Ministerio respecto al corredor era «comenzar a realizar actuaciones concretas para superar cuellos de botella y para agilizar el tráfico de mercancías». «No se trata de poner parches», puntualizó.
Sin embargo, y aunque se mostró en público a favor del trabajo de Ferrmed, no asumió con claridad que los criterios del lobby del ferrocarril se impondrán en todas estas actuaciones. Además, se negó a dar plazos para la finalización del corredor y se remitió, en esta cuestión, a las dificultades presupuestarias. «Lo importante es el objetivo final que tenemos que alcanzar con los recursos disponibles en cada momento», añadió Villalante. Añadió, además, que «en breve el ministro explicará la visión del Gobierno sobre este corredor». Se refirió Villalante en este sentido a un estudio sobre la infraestructura que Blanco anunció hace unas semanas que presentaría a finales de este mismo mes, después de retrasarse en varias ocasiones.
Hasta el propio secretario general de Ferrmed, Joan Amorós, llegó a preguntar a este director general ante la prensa si se iba a implantar el ancho de vía europeo en toda la red. La respuesta de Villalante fue inconcreta e insistió en que «la clave es la eficacia en el transporte, sea o no con los criterios Ferrmed». Lluís Recoder, sobre esta cuestión, fue tajante. «Es verdad que la crisis está dificultando las inversiones, pero desde la perspectiva de dotar de más competitividad a nuestras infraestructuras, la alta velocidad entre Madrid y Valencia está a años luz del corredor mediterráneo», llegó a afirmar Recoder.
El presidente Francisco Camps, que lideró la potente delegación valenciana – con los máximos representantes de la sociedad civil y económica – se mostró, a pesar de todo, conciliador: «confío en que el Gobierno español hará caso a nuestra demanda». Camps, sin embargo, no dudó en cuestionar «el modelo radial» que siempre se ha ejecutado desde Madrid y emplazó a los directores generales de Fomento «a potenciar un área que representa el 50% de la población en España, el 60% de las exportaciones y una de las áreas de crecimiento más importante del sur de Europa».
Se trata, añadió, de «reequilibrar Europa, de que la periferia no sea periferia y de potenciar con esta infraestructura inversiones vitales para nuestras comunidades». Quienes también salieron decepcionados por la actuación de Fomento fueron los líderes empresariales. Veladamente, lamentaron «la falta de concreción y de apoyo claro del Ministerio para el corredor».
Hubo, además, demandas de urgencia. Como la de Juan Ramón Rodríguez, director de SEAT y Volkswagen en España: «debería estar hecho ya», apuntó respecto al corredor. El responsable de SEAT pidió que «lo antes posible» se ejecute el tercer carril que debe conectar la fábrica catalana con la vía de ancho europeo que ya enlaza Francia con el puerto de Barcelona. Por su parte, Lluís Rafecas, director de Logística de FORD España, insistió en que «con el corredor seríamos más competitivos», refiriéndose a las comunicaciones con Europa. Ahora, Ferrmed espera que la UE incorpore el próximo mes de abril este corredor entre sus prioridades.
El Gobierno dice que la infraestructura es «complementaria» a otros ejes
El secretario de Planificación e Infraestructuras del Ministerio de Fomento, Víctor Morlán, aseguró ayer que el corredor mediterráneo es un proyecto «necesario y sobre todo, complementario», con el resto de proyectos prioritarios actuales, refiriéndose a la Travesía Central, un eje que une Algeciras con Madrid y Zaragoza y tiene previsto atravesar los Pirineos por Huesca. Pese a que Francia no se ha mostrado demasiado interesada en continuar por el lado francés con este corredor, Morlán insiste en su prioridad (la Travesía Central fue incluida entre las redes transeuropeas prioritarias en 2003 por la UE).
En este sentido, el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, avanzó ayer que, a finales del presente mes y principios de febrero, el Ejecutivo autónomo defenderá en Europa «que pueda iniciarse rápidamente el estudio de los proyectos» para la construcción de este eje. «No vamos en contra del corredor, ya conseguimos que fuera incluido entre las redes prioritarias. No está al mismo nivel que el nuestro», llegó a decir Iglesias, pese a que Europa ya advirtió de que no había financiación para todos los ejes.
Morlán añadió que el Gobierno continuará «con renovado esfuerzo» sus gestiones para conseguir que el corredor mediterráneo sea prioritario en 2011. Mientras, la secretaria provincial del PSPV, Carmen Martínez, anunció un plan para mejorar las comunicaciones entre el área metropolitana, ya que la ausencia de una política de movilidad hace «inviable» su conexión con el corredor mediterráneo.