17 May Ford, excepción a la regla
Por lo general es una buena noticia ver cómo los accionistas luchan contra el desequilibrio en el gobierno corporativo. Pero en este caso, el papel de la familia puede haber ayudado. De hecho, el consejero delegado, Alan Mulally, es responsable en parte de que la compañía haya recuperado su prestigio. Pero es precisamente esa decisión la que prueba que el patriarcado de la familia sobre la compañía ha beneficiado a los accionistas.
Los Ford dieron libertad a Mulally para adoptar las dolorosas decisiones que necesitaba la empresa para sobrevivir, desde despidos hasta la dilución de los accionistas para alcanzar más capital. El enfoque de éstos hace que su reacción parezca un poco dura. Los accionistas también pueden estar agradecidos por lo que han hecho los herederos de Ford, pero su gratitud aparentemente sólo llega hasta ahí.