Freno al alza de la energía verde

Freno al alza de la energía verde

MARIBEL AMORIZA

Un total de 16 parques eólicos, cerca de 620 instalaciones de energía fotovoltaica, más de 9.300 metros cuadrados en plantas de solar térmica y ocho centrales hidráulicas. Son los números básicos que permiten a la provincia de Castellón generar nada menos que el 70% de las energías renovables que se producen en toda la Comunitat Valenciana, una proporción que difícilmente crecerá a partir de ahora como consecuencia de la situación normativa a día de hoy, por la que se teme, incluso, que puedan desaparecer hasta un 20% de las empresas, según las estimaciones de Avaesen, la organización que agrupa a todas las firmas de esta actividad en las provincias Castellón, Valencia y Alicante.

En el caso concreto de las plantas para generar electricidad utilizando tecnología solar fotovoltaica y tras un crecimiento exponencial por el que se pasó de una potencia instalada de 736,06 kilovatios en el 2005, a 38.121,39 en el 2008, el cambio en las reglas del juego vigente hasta septiembre de ese año provocó un parón en seco de nuevos proyectos.

De hecho, durante el 2009, tan solo se instalaron 308 kilovatios a lo largo de todo el ejercicio del 2009, siempre según los datos aportados por la Agencia Valenciana de la Energía (Aven).

En este último año quedó clara también la voluntad del Ministerio de Industria que, pese al esfuerzo inversor de las industrias castellonenses en un contexto de dura crisis económica, rechazó más proyectos de los que aprobó, al autorizar 25 y denegar los permisos a 37, bien por no cumplir con los requisitos exigidos, o bien por quedar fuera del cupo establecido por el Ejecutivo central.

En cuanto al 2010, la Aven ha recibido 86 proyectos desde la provincia de Castellón para instalaciones de energías renovables, de los que ninguno se corresponde con una planta fotovoltaica en suelo, la que suman, por tamaño, potencias instaladas significativas. Según explica la Agencia Valenciana de la Energía, 28 de las solicitudes se corresponden con plantas de biomasa; mientras que 26 son de energía solar térmica; 16 de fotovoltaica para autoconsumo y seis sobre cubierta en edificios públicos. La conclusión es que el mercado está sumido en un proceso de paralización que difícilmente podrá superar en el corto plazo a tenor de las trabas que incorpora el nuevo decreto de recorte de las primas.