La fotovoltaica se nubla en España

La fotovoltaica se nubla en España

El Gobierno se ha propuesto (parece que muy en serio) cerrar el grifo de las subvenciones a las energías renovables. La necesidad de cuadrar las cuentas públicas hace inevitable poner orden en un sector que ha disparado su factura en ayudas hasta los 6.200 millones el año pasado.

Y en este proceso de purga presupuestaria la peor parte previsiblemente le tocará a la energía solar fotovoltaica, la que presenta la factura más onerosa (cerca de 3.000 de los 6.200 millones aportados por todos los españoles) y que, además, no se corresponde con su aportación productiva (con el 2% de la electricidad generada en España). Además, el sector entero está ahora bajo sospecha por los presuntos fraudes en el cobro de primas, y es el más amenazado por una eventual retroactividad del recorte de las subvenciones.

A la espera del tijeretazo definitivo que prepara el Ministerio de Industria, el negocio se ha estancado y pocos quieren seguir invirtiendo en fotovoltaica. Según los datos difundidos hoy por la Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF), entre 2009 y 2010 se instalarán en España 105 nuevos megawatios (MW) de este tipo de energía (la irrisoria cifra de 5MW en 2009 y, según sus estimaciones, 100 MW este año). Un dato que contrasta con la desorbitada cifra de 2.700 MW que se registraron en el país sólo en el ejercio 2008.

Gana Europa

"La falta de apoyo por parte del Ministerio de Industria, la incertidumbre regulatoria y la presión de ciertos lobbies, están destruyendo el mercado fotovoltaico español", denuncia ASIF. "España, el país con más irradiación de Europa, ya ha cedido el liderazgo que tuvo, está perdiendo el tren del desarrollo de la tecnología y puede tirar por la borda la inversión realizada hasta ahora si no se corrige la tendencia actual".

Y es que, frente al frenazo en seco de nuevas instalaciones que se está produciendo en España, en otros países europeos el negocio sigue creciendo. "Los datos de nuevas instalaciones reflejan una parálisis prácticamente total, que contrasta poderosamente con la evolución de los países de nuestro entorno, como Alemania, Francia o Italia, en los que el crecimiento es firme y constante", sostiene la patronal fotovoltaica.

Según los datos que maneja la Comisión Nacional de la Energía (CNE) y la Asociación Europea de Industria Fotovoltaica (EPIA, en sus siglas en inglés), en el año 2009 en España se instalaron 5 MW, mientras que en Francia fueron 185 MW; en Italia 730 MW; y en Alemania, líder mundial, 3.800 MW. El distinto ritmo en unos y otros países se mantienen este año: mientras que el mercado español: mientras que el mercado español –extrapolando los datos más recientes de la CNE– rondará los 100 MW, en Francia se instalarán 500 MW, en Italia 1.500 MW y en Alemania 7.000 MW, según el rango más bajo de las estimaciones de la EPIA.

Ante esta situación, la patronal fotovoltaica reclama (muy previsiblemente en balde) al Gobierno que reconsidere sus planes de recortar las primas y vuelva a impulsar su desarrollo. De momento, el ministro Miguel Sebastián "ha propuesto una regulación todavía más restrictiva que la existente, que puede terminar de tirar por la borda todo el esfuerzo y toda la inversión realizada hasta la fecha", dice ASIF, que alerta de que el tejido empresarial de la energía solar fotovoltaica "ya está en proceso de descomposición y su supervivencia será aún más difícil con la nueva normativa".