12 Ene Los trabajadores de Nissan votan su futuro laboral
CRISTINA DELGADO
Las urnas funcionan desde las 5 de la mañana y hasta las 18.30 de hoy. Cerca de 3.200 empleados de Nissan en Barcelona están llamados a votar. Sólo hay dos posibilidades: sí o no. Si dicen sí, aceptan cambiar el convenio colectivo que se pactó el año pasado, tendrán así el sueldo congelado el año próximo y contenido –con leves subidas progresivas– los tres siguientes. Además, se comprometen a un aumento de la productividad de 6% con un incremento del tiempo efectivo de trabajo a partir de abril de 2011, el establecimiento de quince sábados productivos por turno –12 obligatorios– y una bolsa de 40 horas por trabajador, 32 de ellas obligatorias. A cambio del esfuerzo, esperan convencer el jueves a los directivos de la matriz japonesa de que sea Barcelona la encargada de fabricar la nueva furgoneta pick–up de la marca, lo que supondrá garantizar los puestos de trabajo actuales al menos diez años y una inversión de más de 80 millones de euros en la planta catalana.
La Federación de Industria del sindicato CC OO ha solicitado a los trabajadores que voten en contra en el referéndum. Consideran un chantaje los cambios en sus condiciones de trabajo y recuerdan que el año pasado ya se pactó un plan industrial que supuso el recorte de 1.500 empleos y el ajuste de sus condiciones de trabajo. Según han repetido los directivos de la planta, los ajustes son necesarios para competir con otros países, como Sudáfrica. CC OO consideró ayer, sin embargo, que la comparación con una fábrica de Sudáfrica es injusta, porque la planta africana recibe una subvención de 39 millones de euros anuales de su Gobierno, una ventaja que en Barcelona quieren compensar "exclusivamente con el esfuerzo de los trabajadores".
CGT también ha pedido que se vote en contra. Por su parte, UGT y USOC, que participaron con el Ministerio de Industria en la elaboración de la propuesta (diferente de la que la empresa propuso hace unos meses), piden el "sí" de los trabajadores, porque creen que conseguir la nueva furgoneta es básico para asegurar el futuro de la fábrica. Según los directivos en España de la marca, si los trabajadores deciden no ajustar sus condiciones y pierden la furgoneta, el futuro de la fábrica está amenazado. Aun así, han recordado que, de lograr optar de nuevo a la fabricación de la pick–up, competirán con otros países, y por tanto, pese al esfuerzo, pueden quedarse sin ella de todos modos.
Tras el cierre de urnas, a las 6.30 de la tarde, se llevará a cabo el escrutinio de las urnas, distribuidas en ocho mesas. Según una portavoz de Nissan, esperan que el recuento no dure más de una hora. La empresa comunicará la decisión de los trabajadores y si es afirmativa, trasladarán la decisión a Japón, que deberá decidir el jueves la planta que se lleva la inversión. Entre los competidores más duros a los que se enfrentaría Barcelona están Marruecos y Sudáfrica, que ya fabrica el modelo para África pero aún tiene capacidad disponible.