Preparado para ser líder

Preparado para ser líder

Hace varias semanas que tengo toda la información del nuevo Hyundai, pero no quería escribir del ix–35 hasta que tuviera la oportunidad de conducirlo y de darles una opinión más concreta sobre su funcionamiento.

El coche me ha sorprendido muy gratamente porque ofrece una calidad de terminación muy buena junto a un más que destacable comportamiento en carretera, aunque sus posibilidades camperas se han reducido con respecto a su antecesor, el Tucson.

Pero de verdad que es un coche muy interesante que además tiene un precio ajustado y es muy amplio, lo que le convierte en una alternativa muy familiar dentro del mercado de los vehículos compactos con cierto aspecto todocamino.

Exteriormente nada salvo sus dimensiones recuerda a su antecesor. Si el Tucson era un coche un poco impersonal que se basaba en un aspecto campero por su mayor altura, este nuevo es realmente bonito. Combina líneas muy tensas con otras más curvadas y el conjunto resulta agradable y moderno. Dentro de este contexto, sus ventanillas laterales son estrechas, lo que le proporciona un aspecto más robusto y dinámico, aunque le quita luminosidad al interior.

Sus líneas, aunque perfectamente diferenciadas de las del Kuga, tienen un cierto aire parecido al modelo de Ford, el líder del mercado en el segmento de los vehículos todoterreno y un vehículo que por su estética ha revolucionado este segmento.

Mecánicamente, el nuevo ix–35 se ofrece con tracción delantera o con un sistema de tracción 4×4, interesante para aquellos que buscan un coche con posibilidades para circular por pistas y salir del asfalto. Estas posibilidades camperas son menores que en el Tucson, sobre todo porque su altura libre al suelo se ha reducido y también los conocidos como ángulos todoterreno son peores que los de aquel. Pero su sistema de tracción permite bloquear el 50% de la tracción sobre cada eje siempre que no se superen los 40 km/h. Algo perfecto para superar un obstáculo.

Lo que los técnicos de Hyundai han buscado con este modelo es hacer un coche para carretera, para un usuario medio que quiere hacer muchos kilómetros por asfalto con el máximo de seguridad. Y sobre todo un coche muy amplio.

En este sentido, el ix–35 ofrece cinco plazas, pero de las tres traseras la central es un poco estrecha, sobre todo si se trata de hacer muchos kilómetros en ella. Sin embargo, el espacio para las piernas es bastante bueno y se tiene una buena sensación de amplitud en su interior. Además, su maletero es realmente amplio, con 591 litros de capacidad, que le situan un paso por encima de todos sus rivales.

Vayamos con sus motores. Inicialmente el vehículo se ofrece con un propulsor de gasolina de inyección directa de 2 litros con 163 caballos, aunque sin duda las variantes más buscadas en España serán las de gasóleo. En este sentido, sobre la base de un mismo bloque de dos litros de cilindrada existen dos alternativas, el de 136 caballos que resulta el más lógico para este vehículo, y por encima uno de 184 caballos, que considero un poco exagerado.

Un poco más adelante se ampliará la gama con la llegada de dos nuevas versiones de acceso. En gasolina será el 1.6 de 140 caballos y en el apartado de gasóleo uno de 1.7 litros de cilindrada y 115 caballos. Ambos motores ofrecerán como opción el sistema ISG, denominación de Hyundai bajo la que se esconde el sistema de apagado automático del motor en las detenciones.

La primera toma de contacrto con el vehículo la hemos podido hacer con la versión de gasóleo de 136 caballos y con la tracción 4×4. Esta toma de contacto ha sido muy positiva. La calidad percibida nada más entrar en el coche es el aspecto más destacable. Los plásticos empleados en el salpicadero son de muy buena calidad, y el cuadro de instrumentos resulta agradable por los dos grandes relojes que en su parte central disponen de una pequeña pantalla para ampliar la información.

Al volante casi no se aprecia que sea un coche con posibilidades camperas. Su poca altura al suelo y sus suspensiones bien elaboradas hacen que el vehículo se mueva muy plano, con un comportamiento muy predecible y con una sensación total de seguridad para su conductor, incluso rodando muy deprisa por carretera.

Motor muy elástico

El motor resulta muy elástico y funciona con brío desde poco más arriba de las mil revoluciones, lo que resulta muy agradable a la hora de conducir. Y se estira hasta superar las 3.000 vueltas con bastante contundencia. Eso sí, aunque hay poco ruido dentro del habitáculo, si se aprecian, al menos en nuestra unidad de pruebas, vibraciones.

El conductor recibe mucha información del coche, de su funcionamiento y el volante transmite buenas sensaciones a su conductor. Un aspecto que no me ha gustado tanto es la visibilidad posterior, limitada a través del espejo. Como opción se ofrece un navegador con pantalla de 6,5' que incluye cámara de visión trasera con la que se soluciona este pequeño problema.

En cuanto a sus precios, sin duda un aspecto muy importante del nuevo modelo, la versión de acceso es la equipada con el motor de gasolina y el acabado Classic junto a la tracción delantera cuyo precio es de 22.445 euros. Y el Diesel de tracción delantera y acabado Classic cuesta 23.920 euros. En versiones con tracción 4×4, el gasolina cuesta 27.500 euros y en cuanto a los diesel, el de 136 caballos se ofrece por 30.250 euros, mientras que el tope de gama, con el motor de 184 caballos y el cambio automático se situa en 34.500 euros.