12 Ene Tenneco plantea una nueva regulación de empleo a los pocos días de salir de otra
M. CASTRO
La fábrica de amortiguadores de Tenneco Automotive en Gijón va de bache en bache. El pasado 31 de diciembre la empresa cerró el expediente de regulación de empleo que había afectado a sus 242 empleados durante los 13 meses anteriores. Ahora, vuelve a poner sobre el tapete otro ERE, entre el 14 de febrero y el 31 de diciembre de 2011. La caída de las ventas de su principal cliente, Ford, es lo que motiva la decisión de la empresa de enviar al paro a cada uno de sus trabajadores durante 58 días a lo largo de ese periodo. Las ventas a Ford en 2010 sumaron el 53% del total de la factoría gijonesa. La crisis del fabricante de vehículos estadounidense se traducirá en un descenso en la producción de amortiguadores de 110.000 unidades, en el primer trimestre de este año.
Aunque el nuevo ERE durará menos meses, serán más los días en los que la fábrica permanezca cerrada o al ralentí que en el anterior. En el ERE que finalizó, Tenneco había solicitado regular a cada uno de sus empleados durante 80 días, pero el Principado sólo le autorizó finalmente 54 días.
El nuevo expediente de regulación, en el caso de que se apruebe tal como quiere la empresa, supondrá menos jornadas de trabajo a la semana. Entre otras cuestiones, implicará el posible cierre de la fábrica los viernes. La dirección de la factoría comunicó el pasado 5 de enero sus intenciones al comité de empresa, que es contrario a la aprobación de una nueva regulación laboral.
Tenneco planteó el ERE del año pasado tras perder contratos del grupo PSA (Peugeot y Citroën) en favor de una empresa de la competencia radicada en Polonia. El problema que puede derivar en una nueva regulación de empleo en 2011 no tiene que ver con la pérdida de contratos, sino con la caída en la venta de vehículos de su principal cliente, Ford, en especial el modelo Ford Fiesta, vehículo para el que más amortiguadores se fabrican en Gijón.
La empresa señala que las ventas de amortiguadores para el Ford Fiesta «han sufrido una importantísima caída durante los últimos meses, y la previsión paras los venideros es similar», resaltando que los cálculos de Ford es que las ventas de este modelo se reduzcan en un 30% en el primer trimestre de este año, con la consiguiente reducción de pedidos de amortiguadores. En la práctica, esto supondrá que en el primer trimestre de este año, la fábrica de Gijón hará casi 100.000 amortiguadores menos para ese vehículo que en el mismo periodo de 2010.
Otro modelo de Ford también sufrirá una caída de ventas del 41% en el mismo periodo, si bien su incidencia sobre la fábrica gijonesa será inferior. Los pedidos para ese vehículo suponen una doceava parte de los que hasta ahora iban para el Ford Fiesta: 25.861 unidades en el primer trimestre de 2010 frente a las 312.465 unidades para el Ford Fiesta vendidas en el mismo periodo temporal.
No todos los clientes de la fábrica de Tenneco Automotive en Gijón tienen previsiones negativas para el año que comienza. Volkswagen y el grupo PSA esperan realizar más pedidos, pero serán insuficientes para compensar la caída de ventas a Ford. En el caso de Volkswagen, la dirección de Tenneco espera que las ventas durante el primer trimestre superen en 14.000 unidades a las de ese periodo del año pasado. En el caso del grupo PSA, el incremento de ventas previsto se acercará a las 22.000 unidades.
Ante la caída en las ventas a su principal cliente, Tenneco ha transferido a Gijón parte de la producción de amortiguadores de recambio que hasta ahora producía en una de sus fábricas del Este de Europa.
La empresa también espera poder recuperar la actividad plenamente en el año 2012, contratando la producción de tres nuevos modelos, en especial uno para Ford que Tenneco tiene muchas posibilidades de conseguir y que podría suministrarse desde la fábrica de Gijón. Entre las previsiones de Tenneco también figura la posibilidad de lograr el contrato para suministrar amortiguadores para otro vehículo de gama alta de PSA, si bien los volúmenes de producción no serán elevados. Existe una negociación adicional con un tercer cliente, que la empresa está llevando con sigilo.
La negociación del último ERE, que se aprobó en diciembre de 2009, motivó sucesivas protestas de los trabajadores, en especial al producirse el despido de dos empleados durante ese periodo. En la imagen, una de las concentraciones de la plantilla ante a las instalaciones de la empresa, el 9 de septiembre de 2009. Las protestas continuaron tras la aprobación del ERE, debidas a que la plantilla está sin convenio colectivo desde hace dos años.