Valencia teme la fuga de mercancías al puerto de Barcelona al abrir una vía férrea a Francia

Valencia teme la fuga de mercancías al puerto de Barcelona al abrir una vía férrea a Francia

M. J. CARCHANO | VALENCIA.

DATOS

Corredor mediterráneo. Las mercancías podrán cruzar la frontera francesa y llegar hasta el puerto de Barcelona. Hacia el sur todavía no hay vía de mercancías en ancho internacional.

Tramo Castellón–Tarragona. El Ministerio de Fomento mantiene en estudio el tramo donde todavía hay una única vía.

Ministerio de Fomento. El ministro avanzó que en 2011 presentará un estudio sobre el corredor.

A las tres de la tarde salió ayer del puerto de Barcelona el primer tren de mercancías en dirección a Lyon sin detenerse en la frontera francesa. Un hecho histórico para Cataluña que sin embargo perjudica los intereses de los valencianos, por culpa del retraso en la ejecución del corredor mediterráneo y la falta de interés histórica por mejorar la conexión ferroviaria de sur a norte por el litoral.

El Ministerio de Fomento puso ayer en servicio este primer corredor transfronterizo de mercancías de ancho internacional entre España y Francia, que conecta la estación del Morrot, próxima a la zona portuaria de Barcelona, con Perpiñán, y que ha supuesto una inversión de unos 377 millones de euros. Esta tercera vía, que viaja a través del nuevo túnel del Perthus, un paso fronterizo que evita el transbordo de contenedores, ahorra seis horas de tiempo al trayecto anterior de 19 horas y aventaja al puerto de Barcelona con respecto al valenciano en la posibilidad de recibir mercancías por mar que tengan que viajar hacia Europa.

Joan Amorós, secretario general del lobby Ferrmed, que lucha por la construcción del corredor mediterráneo y que agrupa a empresas, administraciones y entidades de Andalucía, Murcia, Cataluña o la Comunitat Valenciana, asistió ayer al acto de puesta en servicio de este tercer carril. Desde allí enfatizó que el puerto de Valencia «no podrá luchar por ese tráfico de contenedores susceptible de ser trasladado hacia Francia tras la puesta en servicio de la nueva conexión ferroviaria del puerto de Barcelona».

Justo esta semana se ha sabido que las instalaciones portuarias de Valencia se sitúan entre las diez más importantes de la Unión Europea, unos datos que sin embargo pueden restringirse al transporte de mercancías doméstico por la limitación que suponen las líneas ferroviarias hacia el norte. Es decir, el corredor mediterráneo.

De momento serán cuatro trenes semanales en dos líneas, la Barcelona Express (Barcelona–Lyon, operada por una sociedad participada por el puerto, Renfe y Naviland Cargo) y la de Renfe y Hupac, que une la capital catalana con Milán. Serán dos experiencias piloto para comprobar el funcionamiento de esta nueva conexión y animar a los operadores privados a que la usen. A falta de datos más fiables, algunas fuentes apuntan que a corto y medio plazo el tráfico ferroviario del puerto de Barcelona pueda crecer hasta un 40%. Habrá que ver si le quita los contenedores a Valencia o se trata de nuevo mercado.

Con la nueva conexión, Renfe aumenta además su oferta de carga en unas 300 toneladas por tren, dado que presta el servicio con trenes de 750 metros de longitud. La línea ferroviaria hacia la Comunitat solamente admite trenes de un máximo de 450 metros.

El nuevo corredor supone un total de 168 kilómetros, de los cuales 92 corresponden a vías convencionales, en las que se ha instalado un tercer raíl en ancho internacional, mientras que los 76 kilómetros restantes forman parte de la futura conexión entre Barcelona y Figueres del AVE Madrid–Barcelona–frontera francesa, y que no estará terminado hasta 2012.

El secretario de Estado de Transportes, Isaías Táboas, que presidió la puesta en explotación del servicio, destacó que este primer corredor AVE transfronterizo de mercancías constituye un «primer paso» para el corredor mediterráneo. «Se abre un nuevo camino de hierro sólido entre Cataluña, España y Europa, lo que tendrá un impacto positivo en la competitividad de las empresas», subrayó en declaraciones a Europa Press.

Sin embargo, hasta que el Ministerio de Fomento no impulse la construcción de una tercera vía para mercancías entre Tarragona y Valencia el corredor mediterráneo sólo va a beneficiar a Cataluña. Además, en un mes estarán terminados los accesos en vía de ancho internacional entre el Morrot y los actuales muelles del puerto de Barcelona, facilitando todavía más el transporte ferroviario de contenedores, como ya avanzó hace unos días LAS PROVINCIAS. La Autoridad Portuaria de Valencia lleva tiempo alertando de este nuevo escenario que se presenta con la inauguración del tercer carril. El puerto de Barcelona va a ser el único conectado directamente con Europa y falta ver las consecuencias, pero desde Valencia avisan de que un retraso de cinco años supondría un lastre muy importante para el puerto que limitaría su crecimiento. Si la demora es superior, unos 10 años, el puerto avisa que perderá su hegemonía en el Mediterráneo occidental.