18 May Adif solo invirtió 885.000 euros en el tramo de Valencia del corredor el año de inicio de obras
La creación de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, «mediante la transformación de la actual dirección general de Ferrocarriles», ha obligado a Fomento a delegar la ejecución de determinadas obras que ejecutaba directamente el ministerio a la empresa Adif. Entre los tramos subrogados por las empresas Adif y Adif Alta Velocidad se encuentran la variante de Alpera (Albacete), el tramo Valencia-Vandellós del corredor mediterráneo, la estación de alta velocidad de Castelló y las actuaciones del eje atlántico entre Santiago y Vigo y la entrega del tramo Orense Santiago.
laura ballester | valencia El «Informe de fiscalización de la financiación de Infraestructuras Ferroviarias en el periodo 2011-2013» del Tribunal de Cuentas permite comprobar, de primera mano, con qué tranquilidad han ejecutado el Ministerio de Fomento y el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) las obras para adaptar el corredor mediterráneo al ancho europeo.
Un eje ferroviario de «alta velocidad» que se ejecuta a baja velocidad, a la vista del presupuesto que destinó en 2013 la administración central a esta infraestructura «clave» para el Gobierno y prioritaria para la Comisión Europea, porque forma parte de la red transeuropea de transporte (RTE-T).
Según revela el Tribunal de Cuentas, a partir de la información facilitada por Adif al órgano fiscalizador, la inversión destinada a adaptar el corredor mediterráneo al ancho europeo en 2013 apenas alcanzó los 885.000 euros. Se trata del tramo Valencia-Vandellós, el que se suponía que iba a estar completado en 2015, según el compromiso de la ministra, Ana Pastor, tras una inversión de 854,3 millones de euros (sólo en el tramo Valencia-Vandellós).
El último año fiscalizado por el Tribunal de Cuentas, 2013, se suponía que era el año de inicio de las obras en el eje mediterráneo. Dehecho, la secretaría de Estado de Planificación e Infraestructuras del Ministerio de Fomento acordó iniciar las obras del corredor mediterráneo ferroviario el 11 de mayo de 2012. El primer contrato para implantar el ancho estándar, entre Moncofa y Castelló, se licitó el 3 de noviembre de 2012 y se adjudicó en marzo de 2013. Un año en el que se contrataron cuatro tramos más de obras, todos por valor de 71,115 millones, de los que Adif apenas ejecutó los 885.000 euros que reconoce al Tribunal de Cuentas.
Una paralización presupuestaria que explica el evidente retraso de las obras, que Levante-EMV contó entonces de forma detallada, que no se iniciaron realmente hasta mediados de 2014 (tras un anuncio impostado de inicio de trabajos en enero del año pasado, mediante el acopio de traviesas junto a las vías).
La ejecución de las obras se ha demorado tanto que, finalmente, el único compromiso en firme es que a finales de 2015 estará adaptado el tramo Valencia-Castelló a la alta velocidad.
Documentación tramitada
El informe del Tribunal de Cuentas también revela que el futuro enlace del corredor mediterráneo con la línea de alta velocidad Tarragona-Frontera francesa sí que recibió una inyección inversora de 58,6 millones en los ejercicios de 2012 y 2013. Se trata del recorrido Vandellós-Tarragona que ostentará el dudoso récord de albergar el tramo en obras más dilatado en el tiempo de la historia del ferrocarril español. Se trata de la duplicación de los 39 kilómetros de vía única entre Vandellós-Tarragona que debería haberse finalizado en 2013, pero sigue sin fecha concreta de apertura. La puesta en marcha del tramo duplicado entre Vandellós y Tarragona permitiría a los Euromed Valencia-Barcelona reducir a 2,30 horas el trayecto de tres horas entre ambas capitales.
La intervención en los 39 kilómetros de vía única entre Vandellós y Tarragona se planifica desde finales de los años 90 y principios del actual siglo. De hecho, la declaración de impacto ambiental es del 2002 y el estudio informativo ya ha cumplido doce años (enero de 2003). Las obras de plataforma se adjudicaron entre noviembre de 2005 y julio de 2008. Y las de superestructura, montaje de vía y electrificación el 22 de enero de 2011.
El grueso de la inversión prevista por Fomento para el corredor se la llevaron, en los años fiscalizados por el Tribunal de Cuentas (2011 a 2013), el tramo Murcia-Almeria (409,9 millones) y las obras de alta velocidad desde Barcelona a la frontera francesa (1.111,4 millones de euros).