22 Mar Almussafes espera cerrar la llegada del ‘Kuga’ en abril
La factoría de Ford en Almussafes (Valencia), que actualmente ensambla el Fiesta y el C-Max, empieza a asumir que en 2012 también montará la nueva versión del todocamino Kuga. El secretario de UGT en la planta, Carlos Faubel, aseguró ayer que el sindicato se reunirá con la dirección europea antes de Semana Santa para concretar la carga de trabajo y que existen "muchas posibilidades' que la fábrica asuma el nuevo modelo que se lanzará en 2012. La llegada de este modelo garantizaría la carga de trabajo después de que la planta valenciana, que emplea a 6.300 trabajadores, haya dejado de montar el Focus, tras el cambio de versión. Precisamente la factoría alemana de Saarlouis, que fabrica el Kuga actual, ha asumido la producción de la totalidad del nuevo Focus, el modelo más vendido de la marca del óvalo en Europa. Por eso hasta ahora las dos posibilidades que se contemplaban era que Valencia asumiese el futuro todocamino o los posibles picos de producción del Focus, una opción que no terminaba de convencer por la situación de la demanda actual. La instalación valenciana produjo 256.650 unidades el año pasado, un 15% menos que el año anterior. Un recorte normal por la introducción de la fabricación del C-Max y los plazos necesarios para arrancar la fabricación de los nuevos modelos. La multinacional automovilística también ha sondeado a proveedores valencianos para suministrar los componentes para este modelo. El Kuga utiliza la misma plataforma de fabricación que el C-Max y el Focus, por lo que para su montaje no serían necesarias fuertes inversiones . El propio presidente de Ford, Allan Mulally, visitó la planta a principios de mes y aseguró que seguirá siendo uno de sus pilares en Europa y que no tardarán en llegar nuevos proyectos. Al margen de Japón Por otra parte, el representante sindical señaló que el terremoto en Japón no ha afectado a la cadena de suministro de la planta en Valencia.Según Faubel, la factoría cuenta con material suficiente para trabajar ininterrumpidamente durante quince días o veinte días.