04 Mar Amor de Ford por Valencia
PEDRO ORTIZ Nos hemos acostumbrado a tener a la Ford en Almussafes y ya nos parece algo normal; como si la fábrica estuviera obligada a permanecer ahí. Y aún más ahora, cuando acaba de recibir la visita y la bendición del presidente mundial de la compañía, Alan Mulally, que no ha dudado en calificar a la factoría valenciana de estratégica. La fábrica de Almussafes, en la que trabajan de forma directa más de 6.000 valencianos, genera cerca del 3 por ciento del PIB de la Comunitat Valenciana y produce un 18 por ciento de las exportaciones. O de otra forma: 1.140 coches diarios. Y a todo ello se le unen las empresas valencianas proveedoras y los empleos indirectos que éstas generan. Una actividad es estratégica porque forma parte del futuro a largo plazo de la empresa. Por lo que dijo el gran jefe norteamericano, Ford lleva una treintena de años en Valencia y continuará otros tantos. Ojalá sea así. La Ford está y continuará por diversos factores y especialmente por el gran entendimiento que en los últimos años ha habido entre la dirección y los trabajadores, entre la patronal y los sindicatos. Con turnos triplicados y con ralentizaciones, con eres o con incentivos, con cabreos y con alegrías, pero todos aguantando el tipo hasta convertirla en una de las factorías de Ford más competitivas del mundo. Mulally también alabó la ayuda del Gobierno autonómico valenciano. Si el conseller de Economía de turno oye a Ford toser, él se poner a temblar. La colaboración Ford-Generalitat es inmejorable y otro punto a favor de la permanencia. Pero ya digo que nada es eterno. Hay que cuidar a la fábrica como los enamorados cuidan a su pareja. Mulally, que el miércoles se entrevistaba con Camps, ayer con el Rey y Zapatero y hoy con Rajoy, probablemente haya callado una de las reivindicaciones de la factoría; el protocolo de invitado le obligaba. Pero Ford necesita poder tener la posibilidad de transportar en muy pocas horas a París, Londres o Berlín el coche recién fabricado en Almussafes. Y ahora toca al Gobierno. Toca al Gobierno y a la UE impulsar de una vez por todas el tan pedido corredor ferroviario por la costa mediterránea que ponga a Ford, a toda Valencia, en el corazón de Europa en unas horas. El buen ambiente laboral, la gran productividad de los trabajadores, el apoyo de la Generalitat, la buena disposición del CEO de la marca pueden ser insuficientes en el futuro. Para ir a Europa desde Almussafes, Ford tiene las mismas infraestructuras que hace treinta años, cuando se inauguró la fábrica; y la contabilidad refleja que los costes del transporte son en el caso de la compañía automovilística muchos mayores que otros, como la mano de obra. Ningún amor es eterno, ni siquiera el de Ford a Valencia, si no se cuida lo suficiente.