01 Jun ANFAC se postula como gestor de conocimiento para un nuevo impulso del sector de automoción en España
Con una puesta en escena más propia de una empresa que de una asociación al uso en España, ocho directivos de la entidad, con su vicepresidente ejecutivo, Mario Armero, al frente ofrecieron una perspectiva global del conjunto del sector en España. Armero señaló que “ANFAC pretende proponer soluciones para dinamizar la economía española, apostando por el automóvil como creador de riqueza”.
El director técnico Fernando Acebrón abogó por trabajar en “una auténtica movilidad sostenible con más kilos de tecnología en nuestros coches”. A una pregunta de AutoRevista, manifestó la disposición de la asociación por “integrar en sus estrategias a la industria proveedora a través de la interlocución Sernauto y con los clusters regionales que están dinamizando sus respectivos tejidos industriales”.
Miguel Aguilar estará al frente de la división Research, cuyas propuestas pretenden contribuir “a desarrollar una política industrial verdaderamente eficiente en nuestro país. Por otro lado, como centro de conocimiento, la asociación tiene una responsabilidad social sectorial porque el automóvil sirve a la sociedad”. La directora económica, Arancha Mur, describió el complicado contexto económico existente en España que “puede traducirse en una cifra de matriculación incluso inferior a las 750.000 unidades en 2012, con volúmenes más cercanos a Holanda, Bélgica o Marruecos, que a los grandes productores europeos. En lo que se refiere a producción, se prevé un volumen de 2,1 millones, teniendo en cuenta que España cuenta con una capacidad de fabricación de 3,1 millones. Hay que mejorar el mercado interno y exportar a nuevos mercados”.
Finalmente, Mario Armero abogó por “invertir la tendencia de desviar innovación y tecnología a otros países y apostar por una política industrial que actúe en sectores con potencial de mercado”. Felicitó a la industria agroalimentaria que “ha superado en exportaciones a la de producción de vehículos”, aunque “es una noticia triste. No sabemos si persistirá, depende la salud de los mercados a los que exportamos”.