11 May El 68% de las pymes españolas no se decanta por el coche eléctrico debido a su elevado precio
El 68% de las pequeñas y medianas empresas españolas no se deciden a incorporar coches eléctricos a sus flotas debido a su elevado precio, según datos recogidos por Arval, compañía especializada en renting perteneciente al grupo BNP Paribas. Arval considera que el programa de incentivos de hasta 6.000 euros a la compra de este tipo de vehículos aprobado por el Gobierno el 6 de mayo “puede contribuir a cambiar esta percepción aunque difícilmente estimulará la demanda hasta alcanzar los objetivos de matriculaciones previstos”. La compañía de BNP Paribas señala que todavía es necesario “salvar varios obstáculos para alcanzar las 250.000 unidades previstas por el Ejecutivo para el horizonte 2014, de las cuales, según sus estimaciones, el 95% corresponderá a flotas y el 5% restante a particulares”. El plan de incentivos aprobado por el Gobierno está orientado tanto a particulares como a flotas privadas, “de manera que puede ayudar a que el sector empresarial comience a apostar por los eléctricos como una alternativa realista de movilidad frente a los vehículos de bajo consumo por los que están optando en los últimos años”, defiende. Los últimos datos del sector muestran que durante el pasado ejercicio solo circulaban por las vías españolas 400 unidades de vehículos eléctricos, cuando las previsiones del Ministerio de Industria apuntaban a un total de 2.000 matriculaciones al cierre de 2010. Según Arval, “estas cifras ponen de manifiesto cómo, hasta la fecha, los bajos costes energéticos por kilómetro de estos coches, ahora que el precio del carburante marca máximos históricos, no resultan lo suficientemente estimulantes como para que las empresas apuesten de forma decidida por los vehículos eléctricos, por lo que es necesario salvar una serie de obstáculos”. El “Barómetro del Vehículo de Empresa” de la filial del grupo BNP Paribas muestra que para más de seis de cada diez grandes corporaciones, la principal barrera para el despegue del coche eléctrico es la limitada autonomía de la batería que ronda una media de 150 kilómetros. La escasez de puntos de recarga (64%) y el coste de adquisición (59%) -sensiblemente más caro que un vehículo convencional- son también algunos de los principales impedimentos. En el caso de las pymes, el precio es el principal obstáculo (68%) para incorporar coches eléctricos a su flota, seguida de la baja autonomía (63%) y la falta de infraestructuras para su recarga (58%). Tras estas barreras, la escasa oferta de modelos adecuados para su actividad y la incertidumbre que plantea la capacitación de los talleres para reparar la tecnología eléctrica constituyen tanto para pymes como grandes empresas los principales inconvenientes, indica el informe.