El desplome de pedidos augura una ralentización de la industria valenciana

El desplome de pedidos augura una ralentización de la industria valenciana

Víctor Romero | Valencia. La industria valenciana está empezando a acusar los efectos del estancamiento económico europeo. La entrada de pedidos se desplomó en agosto un 30,4 % con respecto al mismo período de año anterior, coincidiendo con los primeros síntomas de ralentización en la UE. Se trata del mayor hundimiento en encargos por autonomías, en un contexto en el que la media de caída en España ha sido del 3,8 %.

El tejido manufacturero local ha visto como también se ha reducido su volumen de negocio. La facturación descendió el mismo mes un 7,3 %, la tercera mayor caída del conjunto del Estado tras Canarias y Baleares, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Los dos datos, el de la entrada de pedidos y el de la cifra de negocios, rompen con la tendencia de recuperación de las manufacturas locales en los trimestres anteriores. Un aparente cambio de ciclo que se produce paralelamente al fuerte recorte de las exportaciones valencianas, que en el octavo mes del año registraron un descenso superior al 14 %.

En el conjunto de España, los pedidos se han resentido principalmente en el apartado de bienes de equipo. Si se analiza por ramas de actividad, los sectores más castigados son los de fabricación de material de transporte y los de fabricación de productos informáticos, electrónicos y ópticos. También el textil presenta cifra de encargos negativa en comparación con el año anterior.

En lo que se refiere a la cifra de negocio en la industria, el conjunto de España disminuyó en agosto en once comunidades respecto al mismo mes de 2013 y aumentó en seis autonomías, sobre todo en Murcia, un 20,4 %.

El parón se produce en un momento en el que la economía española y valenciana parecía que comenzaban a coger aire. La menor entrada de pedidos, especialmente en el caso de la Comunitat Valenciana, anticipa una ralentización de la recuperación, cuando no un frenazo y un riesgo de un nuevo retroceso. La dependencia europea de la producción valenciana dirigida al exterior explica en gran medida el cambio de tendencia, pero hay que tener en cuenta también factores como la decisión de Ford de sacar la fabricación del C-MAX de la factoría de Almussafes. Aunque ha sido sustituido por el Mondeo, esta circunstancia puede influir en las estadísticas dado el peso de la planta automovilística sobre el PIB industrial regional.

La situación de la industria local motiva discursos contrapuestos en el Consell y en la oposición. El presidente Alberto Fabra sacaba pecho esta semana por la buena salud del tejido industrial valenciano e incluso se atrevía a insinuar una modificación de la Estrategia de Política Industrial porque, según dijo, el sector manufacturero se está acercando al objetivo de concentrar el 20 % del Producto Interior Bruto autonómico.

Por contra, tras una reunión con el presidente de la patronal del metal (Femeval) Vicente Lafuente, el líder del PSPV, Ximo Puig constató «la preocupación» por «el declive industrial que ha vivido la Comunitat Valenciana» y lamentó que «se ha perdido en estos 10 años una oportunidad para solidificar un tejido industrial fundamental».

NOTICIA LEVANTE: http://suscriptor.levante-emv.com/economia/2014/10/18/desplome-pedidos-augura-ralentizacion-industria/1175938.html