El motor gallego presenta sus avances en seguridad y coches eléctricos en Valencia

El motor gallego presenta sus avances en seguridad y coches eléctricos en Valencia

J.C. La automoción gallega presenta esta semana en Valencia sus principales avances en materia de seguridad y electromovilidad en la decimocuarta edición del Congreso de la Asociación Europea de Ingenieros de Automoción, al que acudieron más de 400 investigadores procedentes de todas partes de Europa. La representación gallega corre a cargo de técnicos del Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG), que expondrán tres proyectos innovadores desarrollados en Porriño: la iniciativa MOBI-one, una plataforma de electromovilidad diseñada en colaboración con el centro tecnológico portugués CEIIA para la Eurorregión; el proyecto Siscoga, un dispositivo que conecta a los vehículos con las infraestructuras viarias y la Dirección General de Tráfico (DGT) para prevenir accidentes, así como varios avances en materia de testado de ruidos y vibraciones en el interior de los coches. Las iniciativas gallegas competirán con proyectos como un nuevo diseño de volante que podría sustituir al tradicional –elaborado por el Instituto Valenciano de Biomecánica– que se maneja con una sola mano (como el mando de un avión o un joystick), un parachoques que minimiza el impacto en caso de atropello a un peatón, un láser que ayuda a la restauración de moldes dañados para piezas, o ultracapacitadores para los automóviles eléctricos. El primero de los avances gallegos fue presentado ayer. El MOBI-one Project es fruto de la colaboración que desde hace años mantienen el CTAG y el CEIIA, y que se ha materializado con el diseño del primer coche eléctrico luso-galaico. Ambos centros trabajan en el desarrollo de una plataforma de electromovilidad para toda la Eurorregión, que incluye un “corredor eléctrico” entre Vigo y Oporto, con puntos de recarga en las autovías y núcleos urbanos para automóviles eléctricos. El segundo proyecto, Sicoga, permite comunicar vehículos con los centros de gestión y la fibra óptica de la DGT para enviar información (un frenazo brusco, desaceleraciones, lluvia, etc.) de un automóvil a otro. Se trata de una iniciativa amparada por el Plan Galego de I+D+i cuyas pruebas en vehículos comenzarán el próximo mes de octubre. Se hará en un tramo de sesenta kilómetros de autopistas y autovías con climatología muy variable en la comarca de Vigo.