18 Feb El sector del automóvil alerta de que están en peligro todas las plantas españolas
Revolución en el sector del motor. La nueva normativa que modifica la relación entre concesionarios y las marcas de automóviles, incluida en la Ley de Economía Sostenible y aprobada el martes por el Congreso con los votos de PP, CiU y PNV, ha enfurecido a los fabricantes, que amenazan con echar el cierre. “La sociedad española tiene que ser consciente de que nos jugamos el futuro de la industria del automóvil en España”, ha sentenciado hoy en rueda de prensa el presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), Francisco Javier García Sanz. Según la patronal, tras la nueva normativa, las compañías automovilísticas se van a replantear todas sus inversiones actuales y futuras en el mercado español. “También están en riesgo los puestos de trabajo de muchas familias que dependen del motor”, añadió García Sanz. Anfac ha amenazado con no acudir a la próxima edición del Salón del Automóvil de Barcelona, que se celebrará en mayo, en una clara presión a CiU y al Gobierno de la Generalitat. García Sanz espera reunirse en breve con Mariano Rajoy, presidente del PP, y con Artur Mas, presidente de la Generalitat, para trasladarles la posición de la industria. El presidente de la patronal de los fabricantes cargó especialmente contra estos dos partidos políticos por sacar adelante una norma de este calibre sin debate ninguno. “Es una chapuza normativa que va a crear intranquilidad y distorsiones”, subrayó García Sanz. La aprobación, el pasado martes, de una disposición adicional a la Ley de Economía Sostenible, que revoluciona las relaciones contractuales entre las marcas y los distribuidores, amenaza con provocar una verdadera guerra entre fabricantes y concesionarios. En concreto, la nueva normativa obligará a las marcas a recomprar a los concesionarios, en un plazo máximo de 60 días, los coches que éstos no consigan vender. El nuevo marco legal es completamente opuesto a lo que ha venido sucediendo hasta ahora, cuando eran las marcas quienes fijaban los objetivos de los distribuidores y les vendían los coches en función de sus propias previsiones. Cuando la Ley de Economía sostenible entre en vigor, las marcas tendrán que indemnizar a los concesionarios, si deciden interrumpir de forma unilateral el contrato de concesión, incluso en el caso de éste haya llegado a su fecha de caducidad natural y se opte por no renovarlo. Además, los distribuidores podrán, a partir de ahora, ceder sus concesiones a terceros, siempre y cuando se mantengan las mismas condiciones contractuales con la marca. “La nueva ley es un traje a medida de los concesionarios”, denuncian en Anfac. Satisfacción en los vendedores El contenido de la ley ha producido una enorme satisfacción entre los distribuidores, al mismo tiempo que ha marcado un enfado de iguales proporciones por parte de los representantes de las compañías de automoción. La patronal de las marcas importadoras (Aniacam) expresó su "profunda preocupación' ante le nueva normativa y planteó, incluso, la posibilidad de impugnar esta enmienda ante el Tribunal Constitucional. También la patronal de los concesionarios (Faconauto) optó por el silencio "hasta cuando la ley se publique en el Boletín Oficial del Estado'. La nueva normativa supone una rotunda victoria para Faconauto, en una batalla que se ha convertido en la bandera de la asociación en los últimos años. Por este mismo motivo, el presidente de la agrupación de los vendedores (Ganvam), Juan Antonio Sánchez Torres, expresó a este diario su satisfacción. Sin embargo, Sánchez Torres abogó por evitar un enfrentamiento en seno al sector "en un momento en el que todos estamos luchando por la supervivencia' y pidió "soluciones negociadas, que eviten enfrentamientos'.