09 Nov España está al borde de otra recesión, alerta el BBVA
M. J. ALEGRE | La economía española se encuentra al borde de otra recesión, alerta el servicio de estudios de BBVA, al tiempo que envía un claro mensaje al próximo Gobierno. En ningún caso puede permitirse tirar por la borda la credibilidad ganada con el «cumplimiento impecable» de los compromisos de ajuste adquiridos con los socios europeos. A este rigor se debe la distancia ya conquistada que ahora separa la prima de riesgo de España e Italia, así como el alejamiento del foco de los ataques especuladores, según explicaron Jorge Sicilia y Rafael Domenech, economista jefe y responsable de estudios de las economías desarrolladas, respectivamente, en el departamento de investigación del grupo bancario.
Para la reactivación económica es esencial que fluya el crédito, reconocieron los expertos. Conseguirlo no pasa tanto por la recapitalización que Europa ha exigido a España, cuyos efectos relativizan, como por concluir la reestructuración y los saneamientos. El servicio de estudios de BBVA identifica que el sector bancario nacional todavía tendrá que provisionar 60.000 millones adicionales por las pérdidas esperadas y aún no reconocidas de su exposición al ladrillo. También prevé que habrán de cerrarse otras 5.000 oficinas. Y considera necesario dar señales claras de que se está sustituyendo a las gestores de entidades con problemas.
La actuación de los líderes europeos para evitar el contagio de la crisis de la deuda es determinante, pero a escala nacional queda mucho por hacer, y el panorama que pinta el banco es ciertamente sombrío. BBVA ha corregido a la baja sus previsiones, y ahora piensa que el Producto Interior Bruto (PIB) español, además de estancarse en el tercer trimestre -como ya adelantó el Banco de España-, puede retroceder en torno a una décima en la recta final del año. No es técnicamente una recesión -dos trimestres consecutivos de retrocesos-, pero se le acerca bastante.
Para 2012, el crecimiento estimado se queda en el 1% interanual, tres décimas menos que en la proyección del pasado verano. Y ese débil ritmo de expansión también está expuesto a una serie de riesgos, entre los que destacan la prolongación de la crisis de la deuda soberana, y la incapacidad europea de hacerle frente, pero también la paralización de las reformas nacionales.
España tiene «muy difícil» reducir el déficit de las administraciones públicas al 6% del PIB este año, porque ya no queda tiempo para aplicar nuevas medidas. El BBVA cree que el desfase se situará en torno al 6,5%, gracias a que el saldo del Estado compensará una ligera desviación de la Seguridad Social, que no alcanzará el superávit de 0,4 puntos previsto como consecuencia de la mala trayectoria del empleo. Principal causante del incumplimiento del conjunto es la ejecución presupuestaria de las autonomías y los ayuntamientos.
Rebajar los números rojos al 4,4% del PIB en 2012 «es factible, es posible y lo tenemos que hacer», afirmó Domenech. Admitió que será más complicado todavía en un escenario de débil crecimiento, en el que los expertos del servicio de estudios bancario estiman que el paro va a seguir subiendo hasta representar el 22,1% de la población activa, frente al 21,5% de este año. Más desempleo supone, para las cuentas públicas, recaudar menos y gastar más en coberturas sociales.