Fabra y Mas se alían para que el corredor relance la economía mediterránea

Fabra y Mas se alían para que el corredor relance la economía mediterránea

JOAQUÍN BATISTA

 

ALBERTO FABRA PRESIDENTE DE LA GENERALITAT

«El eje estará al servicio de miles de empresas que necesitan mejores infraestructuras» / «No podemos desaprovechar el gran potencial que tienen nuestros puertos»

 

ARTUR MAS PRESIDENTE DE CATALUÑA

«Sin la existencia del litoral mediterráneo, España sería la mitad de lo que es» / «El Gobierno debe dar a entender a la UE que el proyecto tiene sentido y es una gran necesidad»

 

RAMÓN LUIS VALCÁRCEL PRESIDENTE DE MURCIA

«El Ejecutivo debe reflejar con más contundencia su apuesta por el corredor mediterráneo» /«La infraestructura no es incompatible con el eje central, pero sería más rentable» / El eje ayudará a que España sea la puerta de entrada de los mercados asiáticos

 

El 19 de octubre España se juega mucho en Bruselas, como multiplicar su competitividad comercial, convirtiéndose en la principal entrada a Europa de los productos del mercado asiático que llegan al Mediterráneo a través del canal de Suez. De la decisión que tome la Comisión Europea en relación al corredor ferroviario de mercancías dependerá la consolidación de los puertos del este español como los más eficaces y rentables del sur del continente. De hecho, si fructifican las negociaciones que lleva a cabo el Gobierno con la Dirección General de Movilidad del citado organismo, el eje recibirá ese día el apoyo financiero necesario para ser una realidad de cara a 2030.

 

Ante la cercanía de la fecha, los diferentes actores implicados en la defensa del corredor, desde empresarios hasta responsables políticos, han tenido una actividad atroz. Si el martes se celebraba una cumbre pionera entre los empresarios de las cinco comunidades por donde discurrirá la infraestructura, los últimos días han tomado la alternativa los líderes autonómicos.

 

Ayer, el jefe del Consell, Alberto Fabra, se reunió con su homólogo catalán, Artur Mas, en un encuentro de más de hora y media en el que también participó el presidente murciano, Ramón Luis Valcárcel. Se cierra así la ronda de contactos que inició Fabra con José Ramón Bauzá, jefe del Govern de Baleares, una región cuyo progreso económico y avituallamiento depende de los puertos del Mediterráneo. Tras el acto de ayer, ha quedado patente el papel que ha jugado la Generalitat Valenciana, que ha actuado como bisagra vertebradora del consenso que ha existido en la defensa de la infraestructura entre todos los sectores implicados.

 

Todas las reuniones celebradas han servido a un objetivo común: presionar al Gobierno y a Bruselas para que el eje no quede relegado a un segundo plano desde el punto de vista inversor. Un mensaje unitario que se repitió en el cónclave de ayer, donde los tres presidentes coincidieron en la importancia que tendrá el corredor para impulsar la economía del arco mediterráneo. Además, aprovecharon para solicitar al Gobierno que se implique más, si cabe, en la defensa a ultranza de la infraestructura, que unirá Algeciras con los Pirineos, y desde ahí, al corazón de Europa.

 

En la rueda de prensa posterior al encuentro, celebrado en el Palau de la Generalitat de Barcelona, los líderes regionales destacaron que el corredor «no es ningún capricho», e incidieron en los beneficios económicos, sociales y medioambientales (reducirá el número de camiones en las carreteras) que tendrá.

 

Las cifras en relación a la infraestructura son concluyentes. Los territorios implicados suman la mitad del PIB español, el 60% de las exportaciones del país, el 70% de las agrarias, reúne al 47% de la población y conectará los puertos con mayor tráfico del Mediterráneo: Algeciras, Valencia y Barcelona. Artur Mas lo sintetizó a la perfección: «Sin el litoral mediterráneo, España sería sólo la mitad de lo que es».

 

De ahí la presión que durante estos días están ejerciendo las diferentes comunidades autónomas, conscientes de que la existencia de un eje ferroviario de altas prestaciones que recorra la espina dorsal de España será la lanzadera perfecta para mejorar su competitividad. Al fin y al cabo, el mercado asiático, con países emergentes como China o India, dispondrá de una infraestructura idónea para colocar, mediante el transporte más económico que existe -el tren- sus productos en el ámbito europeo.

 

Alberto Fabra defendió que, por encima de territorios, partidos e ideologías, «este proyecto de Estado es un activo económico a favor de la competitividad y el empleo no solo para España, sino también para Europa». Fabra, que agradeció la «sensibilidad» de Mas en la defensa del corredor, dijo que «es el punto de encuentro de todos los que queremos que la UE salga cuanto antes de la actual coyuntura económica que atraviesa».

 

A su juicio, el eje es la oportunidad perfecta para que los puertos mediterráneos actúen de contrapeso ante los frentes portuarios del norte de Europa. Por último, se mostró convencido de que la Unión Europea lo considerará básico en la revisión que ultima sobre las grandes infraestructuras del continente, e instó al Gobierno a «estar a la altura» para que la vía se ejecute en los plazos previstos.

 

El mensaje de Mas fue similar. «Reclamamos al Gobierno que no se despiste, que esta vez haga las cosas bien y haga entender a Europa que tiene sentido y no es un capricho», dijo, antes de referirse a la necesidad de cumplir con el calendario establecido. Mas se refirió así al ‘tren’ que dejó pasar el Ejecutivo español en 2003 cuando el corredor no fue incluido entre las redes prioritarias de la Comisión Europea.

 

Invertir para «quedar bien»

El presidente catalán también anunció que mostrará su apoyo al corredor con su presencia en la conferencia que ha organizado el lobby ferroviario Ferrmed el día 21 en Bruselas. Será, seguramente, la última oportunidad de sacar músculo antes de que se conozca la decisión de la UE. Eso sí, de momento no está claro si participará en la reunión que van a mantener el próximo mes Fabra, Bauzá y Valcárcel con el presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso.

 

Además, Mas añadió que no apostar por el eje mediterráneo «sería un suicidio», y que no es el momento de invertir en infraestructuras «para quedar bien», sino para «ir bien». Fue una referencia directa a la apuesta que también hace el Gobierno por el eje central, que uniría el sur de Lisboa con Europa a través de Algeciras, Badajoz, Madrid y Zaragoza, antes de cruzar los Pirineos a través de un nuevo paso por la parte central.

 

Esta es la apuesta que defienden comunidades como Castilla-La Mancha, Aragón, Madrid o Extremadura. En este caso, la vía ya fue considerada prioritaria hace ocho años, y la lucha está encaminada a mantener esa consideración el próximo día 19. La dificultad estriba en que no está claro si la UE destinará fondos a todos los ejes que optan a la financiación.

El presidente murciano, a su vez, señaló que no pone en duda el compromiso del Ejecutivo con el corredor, pero le pidió un apoyo «más decidido». A su juicio, sería importante que Fomento enviara a Bruselas un documento que refleje «con mayor contundencia» su apoyo sin fisuras al trazado.

 

Estas peticiones chocan con los reiterados mensajes que llegan desde el Ministerio que dirige José Blanco, que día tras día reafirma su apuesta «irrenunciable» por el corredor. ¿Dónde están las dudas, entonces? La clave la tiene el lobby Ferrmed, que desde hace meses defiende que en Bruselas no está asegurada la consideración prioritaria de todo el corredor. El problema se da en el trazado entre Almería y Algeciras, del que no existe compromiso inversor por parte del Gobierno, que es una condición indispensable para que la UE acepte dotarlo de fondos europeos. De momento, está en fase de estudio.

 

Además, para que Bruselas establezca el carácter preferencial del corredor, se deben cumplir ciertos estándares: enlazar núcleos de población de más de un millón de habitantes -también está concebido para transportar personas-, conectar los puertos con al menos un 1% del tráfico total de la UE y unir los principales aeropuertos. Ferrmed ha advertido de que en la documentación que remitió Fomento a la Comisión Europea no se incluía dentro de estos parámetros a Málaga, al considerar el Gobierno que la localidad y su área de influencia no superaba el millón de habitantes, una idea que sí defiende el lobby, pues según sus datos, llega a 1.023.000. De esta forma, el trazado que recibiría financiación llegaría hasta Cartagena, aunque desde Murcia a Almería Fomento sí que ha comprometido la inversión necesaria para acometer la obra.

En definitiva, existen dudas respecto a la ejecución del tramo sur del corredor entre Almería, Málaga y Algeciras, lo que supondría lastrar una parte importante de la vía, incumpliendo uno de los objetivos, que es facilitar la conexión con los tráficos comerciales del norte de África a través de la costa.

 

No hay posición ambigua

Pese a las dudas, la reunión celebrada ayer estaba pensada más para lanzar un mensaje de unidad y conciliación que para fomentar discrepancias con el Gobierno. De hecho, horas después del encuentro, el propio José Blanco reiteró el apoyo al corredor, negando que mantenga una posición «ambigua» al respecto. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, recordó que su propuesta va «desde Algeciras hasta la frontera francesa», y aventuró que está «en condiciones» de pensar que la iniciativa será aceptada y recibirá la financiación.

 

Además, defendió que todas las comunidades autónomas conocen su postura, incluidos los representantes de Cataluña, la Comunitat y Murcia. «Esa información la tienen los presidentes autonómicos, y puedo garantizar que mientras que en 2003 el corredor mediterráneo no estaba en las redes transeuropeas, en 2011 estoy seguro de que estará», defendió.

 

Así, interpretó la reunión de los presidentes regionales como un mensaje de «apoyo» al Gobierno en la negociación que mantiene con Bruselas, y celebró que todo el mundo esté de acuerdo con el Ejecutivo «en la construcción de una red mallada en contra de la visión radial que se tenía antaño».