Federico Félix Presidente de la Fundación ProAVE: Hemos peleado durante años por el AVE, pero ha valido la pena

Federico Félix Presidente de la Fundación ProAVE: Hemos peleado durante años por el AVE, pero ha valido la pena

MARÍA JOSÉ CARCHANO.- Federico Félix, presidente de la Fundación ProAVE, pasea orgulloso por la estación Joaquín Sorolla de Valencia, donde, cómo no, se realiza la entrevista. Sabe que un pedacito de las instalaciones y de los trenes que cada día entran y salen de la capital han llegado gracias al trabajo que ha desarrollado la fundación. A ella ha distinguido LAS PROVINCIAS con el premio Valencianos para el Siglo XXI, que se entrega el jueves en el Palau de les Arts.

-¿Cuándo vieron la necesidad de crear una entidad que luchara específicamente por la llegada del AVE a Valencia?

-Fue a finales de 1999, en una cena de la Asociación Valenciana de Empresarios. Estaba Juan Roig, Joan Antonio Mompó, Silvino Navarro, Vicente Sala o José Lladró, entre otros. En aquel momento comenzaba tímidamente a hablarse del AVE, pero no había una conciencia colectiva de la necesidad de que llegara. Creo que el mayor logro de la fundación fue aglutinar a la sociedad valenciana y crear un sentimiento de necesidad del AVE. Entre 2001 y 2002, en las encuestas que se elaboraron sobre las prioridades de los valencianos, ya se hablaba de que el AVE era una de ellas.

-En estos años llamaron a muchas puertas…

-El día de la inauguración fue la culminación a años de pelea. Fuimos a todas partes, nos reunimos con todos aquellos que tenían algo que decir en esta cuestión. Nos reunimos incluso con el rey de España, quien nos recibió a José Lladró y a mí. Fue un momento muy bonito, porque el rey don Juan Carlos nos trató muy bien. Pero también hubo momentos muy tensos. Me acuerdo de una ocasión en la que me tiraron de un despacho del Ministerio de Fomento, no digo de cuál. Además, una vez un secretario de Estado me dijo que, total, la gente viajaría de Valencia a Madrid, que para qué queríamos el AVE si los principales beneficiados serían los madrileños. Yo le dije que se equivocaba, que ya teníamos una restauración y hostelería muy importantes y que lo permitiría el AVE es consolidar este sector.

-Sin embargo, los empresarios pensaban que quizás el impacto iba a ser mayor…

-Con esta crisis económica casi nada funciona, pero los hosteleros están en general bastante satisfechos. Y cuando la situación se normalice el impacto económico va a ser mucho mayor, de eso estoy seguro, porque a pesar de todo las cifras de viajeros no son nada malas.

-Durante esta década hubo varios Gobiernos, ministros distintos…

-Y estuvimos con todos. Con los dos presidentes del Gobierno que hemos tenido en estos años, tanto José María Aznar como José Luis Rodríguez Zapatero, y también con tres ministros, empezando por Álvarez Cascos, Magdalena Álvarez y, por último, José Blanco. Y no fuimos a ver al Papa porque en esto no tenía influencia (bromea, entre risas).

-Me imagino que para usted el día de la inauguración fue muy emocionante…

-Aquel día estaba muy feliz. Porque es un día en el que nos dimos cuenta de que todo lo que habíamos peleado durante años por fin tenía su recompensa, había valido la pena. Y un poco emocionado tengo que reconocer que sí estaba.

-¿Recibió muchas felicitaciones? Hasta en el atril se acordaron de usted los políticos…

-Recuerdo la inauguración con mucho cariño. La verdad es que recibí muchas felicitaciones, en nombre de la Fundación ProAVE, pero sé que no lo hubiera podido hacer sin la ayuda de muchas personas. Me acuerdo mucho de Pepe Lladró en un viaje que hicimos a Albacete. Queríamos reunirnos con empresarios, representantes de la sociedad civil, políticos. Yo pensaba que allí no nos conocía nadie, y que sería un viaje inútil. Mi sorpresa fue que nos estaba esperando media provincia, porque Lladró sabía mover a la gente. Pero sí, he recibido muchas felicitaciones y el premio de LAS PROVINCIAS para mí es un auténtico orgullo.

-¿Cuántas veces ha subido al AVE en este año que lleva en marcha?

-No sabría decirte. Muchas. Puede que más de veinte veces.

-¿Y le gusta?

-¡Por supuesto! Me parece un transporte cómodo, rápido, se puede hablar por teléfono, es puntual, e incluso se puede subir al tren hasta un minuto antes de que vaya a salir. Son todo ventajas.

-Pero usted, una vez que se ha conseguido el AVE, se ha metido en otra batalla, la del corredor mediterráneo…

-Es que esa batalla es todavía más importante, si cabe, que el AVE. El corredor mediterráneo va a salvar nuestra agricultura, porque va a abaratar los precios del transporte, también para la industria, como Ford. Y hemos empezado un periplo de visitas, como ya lo hicimos con el AVE, para recabar apoyos. Hemos estado en Cataluña y en Madrid, e iremos adonde haga falta porque es una infraestructura fundamental para nuestra economía.

-Defiende el corredor con el mismo convencimiento con el que defendió el AVE en su día…

-En la vida hay que poner pasión a todo lo que uno hace. Y con esa pasión defenderé el corredor mediterráneo los próximos años, con el Gobierno que sea, para que nadie nos ningunee.