10 Nov Fernando Rey (presidente de Facyl, el cluster de automoción de Castilla y León): Urge superar la barrera de los costes lógicos en automoción
J. Luis F. del Corral.- En este panorama de incertidumbre y de amenaza mundial de “una nueva fase de recesión”, “la industria de automoción de Castilla y León está más y mejor preparada que otros sectores para enfrentarse a una nueva tormenta económica y financiera”.
Así lo aseguró este martes Fernando Rey, presidente de Facyl, el cluster de automoción de Castilla y León, quien describió, en un foro interno de esta organización y en presencia del consejero de Economía y Empleo Tomás Villanueva, los cambios, retos, desafíos y oportunidades de crecimiento del sector.
La logística, una mayor eficiencia, un cambio en la consideración de los recursos humanos y reorientar los esfuerzos hacia Asia y los llamados países de Mercosur son los grandes desafíos a los que se enfrenta la automoción de Castilla y León.
Una primera advertencia de Fernando Rey: “La distancia geográfica que nos separa de los centros europeos” sitúa “los costes logísticos como una de las barreras a superar de manera inmediata para seguir estando en primera línea de mercado”.
En segundo lugar, la automoción regional está obligada a asumir una importante revolución en la manera de gestionar recursos y capacidades, que permita un aumento de la eficiencia. “La velocidad de los cambios a los que nos enfrentamos y la presencia constante de la incertidumbre nos obligará a desarrollar estrategias en las que el objetivo central será alcanzar niveles de producción más eficientes”.
Ese giro cultural, necesario según Rey para avanzar en competitividad, implicará considerar a los trabajadores como un activo y no solo como recursos humanos. Según el presidente de Facyl, el trabajador debe asumir como propios los objetivos de la empresa y ésta, favorecer la especialización de la plantilla y un “cierto grado de multifuncionalidad”.
El diagnóstico
El presidente del cluster ofreció un diagnóstico realista del sector y de sus posibilidades. Partió de la premisa de que exporta el 90% de lo que produce, para a continuación describir las condiciones necesarias para hacerse un hueco en un escenario en el que España “ha dejado de ser un país considerado de bajo coste”: mejora de la productividad, diversificación de la cartera de negocio, implantación de nuevas tecnologías…
Son las claves para el éxito de un mercado en el que “el aligeramiento del peso del vehículo cotiza al alza”, en el que se está produciendo un cambio en el perfil del consumidor y donde los centros de producción de vehículos se desplazan a Asia.
En este contexto, Fernando Rey auguró “un tablero de juego” en el que “sólo se repartirán fichas para las empresas que tengan un peso definitivo”, lo que provocará alianzas entre marcas, “algunas de ellas impensables hace unos años”, y adquisiciones y fusiones en la industria auxiliar.
El nuevo escenario no se presenta difícil para la industria regional de la automoción, “acostumbrada a explorar los mercados internacionales” y con garantía de estabilidad a medio plazo de tres constructores de vehículos (Iveco, Nissan y Renault). Sin embargo, Fernando Rey avisa: la Comunidad autónoma debe superar el sobrecoste que representan los costes logísticos “para seguir en primera línea de mercado”.