Ford aspira a una estrategia automotriz global

Ford aspira a una estrategia automotriz global

El Escape 2013, que llegará a los concesionarios en el segundo trimestre del próximo año, se fabricará a partir de un grupo común de componentes que Ford también empleará para montar su auto compacto Focus, dos futuras minivans y al menos otros seis modelos. Esas mismas autopartes, conocidas en la industria como “plataforma”, aparecerán en vehículos ensamblados y vendidos en América del Norte y del Sur, Europa y Asia.

Para mediados de 2012, Ford confía en producir más de dos millones de vehículos al año en todo el mundo fabricados con los mismos componentes básicos y ensamblados en plantas que usan la misma clase de herramientas. La meta es explotar las economías de escala en diseño y fabricación para lograr ahorros en su presupuesto anual de US$50.000 millones para autopartes.

El nuevo Escape 2013 de Ford empezará a llegar a los concesionarios a partir del segundo trimestre del próximo año.

“Hay tantas facetas en los ahorros que es difícil ponerle una cifra”, dijo Eric Loeffler, ingeniero jefe del nuevo Escape. “Literalmente se ahorra dinero en cada área de desarrollo, desde el tiempo de ingeniería, hasta componentes y servicios, herramientas y maquinaria”.

La estrategia de compartir componentes trasciende el nuevo Escape. En total, Ford apuesta a cinco plataformas comunes para vender más de seis millones de vehículos para mediados de la década. Hace cinco años, Ford contaba con 15 plataformas que representaron ventas de 6,6 millones de vehículos.

Al compartir autopartes, Ford espera ofrecer una serie de vehículos nuevos y de costos competitivos que pueda vender en mercados emergentes, incluyendo China e India. La compañía procura incrementar las ventas globales a más de 8 millones de vehículos al año, frente a los 5,5 millones el año pasado.

Ford no está sola en la búsqueda de plataformas comunes. Su rival, General Motors Co., va en la misma dirección. Ahora comparte componentes entre el Chevrolet Cruze y la mayoría de los demás autos compactos que fabrica en todo el mundo. Chrysler Group LLC está más rezagada, aun cuando confía en hacer lo mismo con su socio Fiat SpA.

Antes de que Mulally llegara a Ford en 2006, sus plantas en Estados Unidos, Europa, Australia y otras regiones con frecuencia desarrollaban sus propios vehículos, duplicando esfuerzos a un gasto enorme. Según analistas, las automotrices gastan entre US$800 millones y US$1.000 millones en el desarrollo de un modelo completamente nuevo. Ford ha dicho que costará alrededor de dos tercios menos fabricar un nuevo vehículo usando plataformas compartidas.

Mulally, quien llegó a Ford del fabricante de aviones Boeing Co., dijo que se sorprendió al enterarse de que la compañía producía un compacto Focus en Europa y otro completamente diferente para EE.UU. Por eso, Ford no podía comprar componentes comunes para los vehículos y ni siquiera podía usar sus plantas europeas del Focus para fabricar autos para EE.UU., o viceversa.

Mulally ha presionado con tenacidad para que las operaciones globales de la compañía operen como una y crear un puñado de plataformas comunes en todo el mundo.

Por lo pronto, su Focus ahora sirve como base para todos los autos pequeños de Ford. Otro conjunto de componentes se usa para todos sus subcompactos y modelos relacionados que fabrica en todo el mundo.

El próximo año, Ford presentará un nuevo auto mediano, Fusion, también a partir de una plataforma global que será compartida por aproximadamente un millón de vehículos. La actual versión del Fusion no comparte casi ningún componente con la versión mediana europea de Ford, el Mondeo.

Si bien otras estrategias globales en la industria han fallado en el pasado, las automotrices tienen que lograr que funcione: mercados como China, India y Brasil están comprando autos de bajo costo que generan escasas ganancias. “Hacer más con menos es el nuevo mantra de la industria”, dijo Michael Robinet, director gerente de IHS Automotive Consulting en Michigan.