Ford busca la inspiración en el chocolate para fabricar materiales plásticos

Ford busca la inspiración en el chocolate para fabricar materiales plásticos

Manu López Las tendencias de la industria automotriz de los últimos años, con el ojo puesto en el compromiso medioambiental y en crear máquinas más perfectas, refinadas y eficientes hace que los fabricantes se busquen las castañas como pueden para que sus modelos aligeren el peso, cosa que aporta muchas ventajas atendiendo a las premisas dispuestas. Este adelgazamiento tiene que ver con el ahorro de combustible, entre otros factores de igual relevancia. En aras de conseguir todo esto, se ven cosas muy curiosas o chocantes, si bien su planteamiento es igualmente bueno. Aligerar el peso de un vehículo no es una tarea que sea moco de pavo, pues en muchos casos los fabricantes se han de valer de materiales que si bien son más ligeros en resultado, su tratamiento es más costoso de llevar a cabo, así como el diseño de chasis y estructuras que utilicen menos metal en su composición. Ford a aportado la idea de aligerar el peso de las partes plásticas con un sistema que ha ideado y que se llama MuCell y esta inspirada en la textura de la mousse de chocolate en su estructura interna. A nivel coloquial, el resultado no difiere a la vista, pero si partiéramos la pieza de plástico a la mitad, nos encontramos una estructura interna formada por miles de agujeros, como si de un micro- panel de abeja se tratara. Esto se consigue gracias a que en el proceso de fabricación de las piezas y estando el plástico aun fundido, pero en el molde definitivo, se inyecta gas que forma en el interior de la estructura miles de huecos, quedando exteriormente con menos densidad y mismo volumen, con el consiguiente aligeramiento del peso final. Con este sistema la capacidad de maleabilidad del material aumenta sustancialmente, lo que trae consigo la mejora en los tiempos de producción de estas piezas y que conseguirá adelgazar los coches entre 100 y 300 kilos cada uno.