Ganvam considera que el sector del automóvil es la cabeza de turco del Gobierno de Zapatero

Ganvam considera que el sector del automóvil es la cabeza de turco del Gobierno de Zapatero

La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam) considera que las ventas de automóviles podrían cerrar 2011 por debajo incluso de las 850.000 unidades, frente a la previsión inicial de concluir el ejercicio en el entorno de las 900.000 unidades, ante el “clima negativo” que generan nuevas variables que afectan al sector. La patronal señala así a la escalada del precio de los combustibles y al repunte del Euribor, con la tasa media más alta desde mayo de 2009, como factores que pueden “agravar la crisis de ventas que atraviesa el mercado automovilístico español”. A ello se suma la creciente “demonización” del automóvil que, en opinión de Ganvam, se registra en España, y que se refleja en medidas como la reducción de la velocidad máxima en las autovías y autopistas a 110 kilómetros por hora y la propuesta de aplicar penalizaciones fiscales al combustible de los coches diésel. Para la patronal, la confluencia de todos estos factores domésticos e internacionales genera un “clima negativo” que podría “arrastrar” las ventas de coches por debajo de las 850.000 unidades al cierre del año, “a pesar de que las ventajas de precio y promociones que brinda la crisis hacen de este “el mejor momento en décadas para comprarse un coche”. El presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, afirmó en un comunicado que en el caso del combustible y el Euríbor, ambas variables “podrían impactar directamente sobre las rentas de las economías domésticas y frenar su capacidad de compra, ya muy mermada después de tres años de crisis económica”. Ganvam considera que el Euribor “anticipa una previsible subida de los tipos de interés que dificultará aún más las ya de por sí restrictivas condiciones financieras en el sector automoción”. En cuanto al encarecimiento del combustible, Sánchez Torres apuntó que “si bien no tiene una incidencia directa sobre las ventas, sí ejerce cierta influencia sobre el uso del vehículo, ya que actúa como un elemento disuasorio para el cambio de coche”.

El automóvil, la cabeza de turco

Ganvam denunció además la “demonización” del automóvil en España, que se refleja en medidas como la reducción de la velocidad máxima en las autovías y autopistas a 110 kilómetros por hora y la propuesta de aplicar penalizaciones fiscales al combustible de los coches diésel. Para la patronal, estas políticas recurren al coche como “cabeza de turco” en lugar de atajar las verdaderas raíces del problema. Según sus datos, “el automóvil genera únicamente el 5,5% de las emisiones de CO2 mundiales, frente al 67% de las centrales eléctricas, industrias y calefacciones domésticas”.