La Cámara de Valencia reducirá su plantilla casi a la mitad por la caída de los ingresos

La Cámara de Valencia reducirá su plantilla casi a la mitad por la caída de los ingresos

XAVI MORET

DATOS

2,4.- millones es la cantidad que la Cámara de Valencia pretende ahorrarse en salarios.

9.- millones tiene el presupuesto de la Cámara para 2012 frente a los 15,5 millones de este año. La caída en los ingresos es del 42%.

42.- es el número de empleados, sobre un total de 135, que tienen más de 50 años. Si todos aceptan las condiciones para la extinción de su contrato, el coste de la plantilla bajará un 40%.

La Cámara de Comercio de Valencia aprobó ayer un plan de viabilidad que incluye, entre otras medidas, la reducción de su plantilla hasta prácticamente la mitad de su dimensión actual para afrontar la drástica caída de ingresos a la que se enfrenta desde el próximo ejercicio. El ajuste de personal es uno de los acuerdos más destacados contemplados en el plan de empresa que fue aprobado ayer por el pleno de la institución cameral para afrontar un recorte de los ingresos que ronda el 42%. Al margen del ajuste de la masa salarial, los otros dos pilares fundamentales de ese plan serán la reducción de los costes de funcionamiento y la búsqueda de nuevas vías de ingresos.

Según explicó ayer a LAS PROVINCIAS el presidente de la Cámara de Valencia, José Vicente Morata, durante el pleno se expuso el complicado escenario al que se enfrenta la institución a raíz de la supresión del recurso cameral -la cuota obligatoria que pagaban las empresas para financiar el funcionamiento de la Cámara- y el presidente obtuvo el visto bueno para pactar las extinciones contractuales que garanticen la viabilidad de la institución.

Morata detalló a este diario que las medidas forman parte de un plan de empresa a tres años cuya finalidad es la de «aportar valor para las empresas» y racionalizar el gasto. Según el presidente de la Cámara, el plan fue formalmente aprobado, aunque incluye medidas que ya se estaban aplicando y que permitirán un ahorro de 1,5 millones de euros este mismo ejercicio.

Respecto al presupuesto de ingresos de la institución para 2012, éste se reduce hasta los 9 millones desde los 15,5 millones de este año. Sólo con la supresión de la cuota cameral dejará de ingresar alrededor de 3,4 millones de euros. A ello se suma la incertidumbre sobre las cantidades que podría recibir del Consell el próximo año, partidas que aún no han sido concretadas.

El mayor tijeretazo vendrá por el ajuste de la masa salarial. El pleno aprobó una reducción de este capitulo en un 40% mediante bajas incentivadas. El impacto sobre la plantilla, que actualmente está formada por 135 trabajadores, se estima entre un 42 y 45%, por lo que antes de que acabe el año abandonarán la institución alrededor de 60 empleados. El objetivo es dejar los costes de personal en 3,6 millones de euros frente a los seis millones que representan actualmente.

Las negociaciones se llevarán a cabo de manera individual y los acuerdos se concretarán durante el próximo mes. Los trabajadores que se acojan al plan podrán marcharse con una indemnización de hasta 45 días por año trabajado con un máximo de 42 mensualidades. A los 42 empleados mayores de 50 años se les ofrecerá adicionalmente una indemnización calculada sobre la previsión del 50% del convenio especial con la Seguridad Social. La pretensión de la Cámara es que todos los mayores de 50 años, los trabajadores con retribuciones más altas, suscriban el acuerdo. Si los 42 aceptaran las condiciones, la masa salarial se reduciría exactamente el 40% marcado como objetivo y no sería necesario pactar más bajas. Se da la circunstancia que estos empleados gozan de un régimen especial correspondiente a la Ley de Cámaras anterior a 1993 por el cual no pueden formar parte de un ERE ni ser despedidos por causas objetivas.

Por otra parte, José Vicente Morata explicó que, para incrementar los ingresos, la Cámara alquilará de forma permanente el nuevo edificio de la Escuela de Negocios Luis Vives y también la antigua sede de la Cámara, en la calle Poeta Querol de Valencia. En este sentido, reveló que hay negociaciones avanzadas para la ocupación del inmueble, cuyo bajo se destinaría a uso comercial y las plantas altas quedarían para oficinas, aunque no se precisó los ingresos que la institución podría obtener con esa operación.

Por el contrario, el pleno de ayer no abordó otras medidas de ahorro, como los posibles acuerdos con las patronales territoriales para evitar duplicidades ni tampoco el futuro de las antenas camerales.

La Cámara de Valencia continúa trabajando junto con la Administración autonómica en un acuerdo de colaboración según el cual la Cámara, en tanto que entidad de derecho público, podría asumir nuevas funciones de servicio a empresas como forma de obtener financiación, fundamentalmente cuestiones relacionadas con formación e internacionalización. «Ha habido avances, pero aún no se ha concretado nada», reconoció Morata.

Por otro lado, el director gerente de la Cámara, Fernando María Zárraga, se despidió de la Cámara de Comercio de Valencia.