La industria del motor se ajusta el cinturón

La industria del motor se ajusta el cinturón

JOSÉ CARNEIRO – VIGO La industria española del automóvil se ha ajustado el cinturón ante un 2012 que amenaza con retroceder a niveles de hace casi dos décadas. Las dieciocho plantas de vehículos instaladas en el país preparan ajustes de producción y plantilla para hacer frente a este bache, lo que afecta directamente a 20.000 trabajadores y a otros 60.000 de industrias proveedoras y auxiliares. Según la patronal de los fabricantes, Anfac (Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones), 2012 se cerrará con un volumen de 2,2 millones de coches, 200.000 menos que este año, por la previsible bajada de las matriculaciones en los mercados europeos, a los que se exporta más del 70% de los vehículos made in Spain.

El ajuste es general y afecta en mayor o menor medida a todas las plantas ensambladoras del territorio español, pese a que buena parte de ellas están en pleno lanzamiento de nuevos modelos, lo que ayudará a amortiguar el desplome. Aun así, esos 2,2 millones de vehículos estimados para 2012 suponen volver a niveles similares a los de 1993, y una caída del 8,5% respecto a los datos de este año. “El comportamiento del mercado europeo en los últimos meses, donde Italia y Reino Unido presentan fuertes caídas y el mercado francés se muestra sin prácticamente crecimiento en lo que llevamos de año, ha lastrado los volúmenes de producción de las factorías españolas”, reconoció hace unas semanas Anfac.

Las repercusiones sobre las plantillas de las plantas españolas no se han hecho esperar, con la aplicación de expedientes de regulación de empleo (ERE) temporal y la supresión de contratos eventuales. De esta manera, de los 58.000 empleados de las factorías españolas, 20.000 ya están sujetos a algún tipo de regulación temporal para hacer frente a los desajustes futuros de la producción. En los fabricantes de componentes y sus auxiliares, este número se multiplica por tres.

Los últimos constructores en anunciar medidas de ajuste han sido Renault, Ford y Volkswagen. El primero presentó un ERE suspensivo de 29 días para la factoría de montaje de Valladolid para 2012, que afectará a 2.295 empleados, y suprimirá medio turno en la de Palencia, con la no renovación de 150 contratos temporales. Ford, en la misma línea, aplicará un ERE de 39 días para 4.000 empleados de su planta de Almussafes (Valencia), el 65% de su plantilla. Volkswagen, por su parte, no renovará 700 empleos temporales en su centro de Navarra para rebajar su capacidad productiva en 250 coches diarios.

Ya en septiembre, la planta de General Motors en Figueruelas (Zaragoza) había presentado un ERE temporal de 46 días para el próximo año en previsión a la caída de la producción. En el caso de Seat en Martorell (Barcelona), aún no se ha hablado de la posibilidad de un nuevo ERE, pero sí se han rebajado considerablemente las previsiones de producción, en 50.000 coches.

Lo mismo en las dos plantas del grupo PSA en España, las de Vigo y Madrid, que en cambio sí tienen expedientes aprobados para éste y el próximo año. La primera rebajó su estimación de producción para 2012 hasta los 323.000 coches, 32.000 menos que este año, y 222.000 menos que cuando marcó su récord histórico de 545.000 vehículos, en 2007. La planta viguesa también adoptó un turno flexible diurno para adaptarse a las fluctuaciones de la demanda, que complementa sus medidas de flexibilidad laboral (bolsa de horas, turno de noche flexible, jornadas de fin de semana…).
La patronal Anfac cree necesario seguir ampliando estas medidas de flexibilidad en el sector para mantener los costes y hacer frente a la caída de producción. El índice de flexibilidad actual del sector es del 5%, y Anfac apuesta por triplicarlo, hasta el 15%. Los fabricantes también tienen claro que la crisis de deuda en Europa está perjudicando al crecimiento económico y a su actividad en general, por lo que ha pedido a los líderes europeos que adopten medidas que ayuden a restaurar la estabilidad.