04 Feb La otra crisis tras la crisis del sector del automóvil
David Page y Luis Montoto El sector del automóvil salvó por los pelos el ejercicio 2010. Las ventas de coches se apuntaron un leve avance del 3,1%, hasta las 982.000 unidades. El mercado español vivió una primera mitad de año de crecimiento a golpe de subvención, pero en el segundo semestre la demanda se desplomó con el fin de las ayudas a la compra del Plan 2000E y la subida del IVA. Una tendencia a la baja que el sector augura que persistirá durante 2011: en enero, las ventas siguieron cayendo, con un descenso del 23,5%. La industria del motor lleva dos años consecutivos por debajo del millón de matriculaciones, un nivel desconocido desde mediados de la década de los noventa. Y bajando. Las patronales de todas las ramas del sector (fabricantes, distribuidores, componentes, importadores…) prevén que 2011 será otro año perdido y que las ventas se hundirán por debajo de las 900.000 unidades. Otro golpe a un sector que ha destruido ya 110.000 empleos desde 2008 y que, en el peor de los escenarios, podría poner en la calle a otros 40.000 trabajadores durante este año. El mercado automovilístico español tiene una tiene una capacidad potencial (y sin alardes) de entre 1,3 y 1,4 millones de unidades vendidas. Hoy, lejos quedan, y no se recuperarán hasta 2013 o 2014, según las estimaciones del sector. Tras este 2011 de transición y con el negocio a la baja, previsiblemente la demanda empezará a recuperarse ya en 2012. Las matriculaciones por fin empezarán a subir. Sin embargo, a pesar de que el sector del motor corrija su tendencia a la baja y vuelva a crecer el próximo año, aún le quedará por sufrir otra crisis después de esta crisis actual. Y serán las redes de concesionarios las que la sufrirán. Indicador ‘aplazado’ Los concesionarios han padecido los efectos del parón de las ventas. El fuerte descenso de los últimos meses en la cifra de matriculaciones y el hundimiento de los márgenes de beneficio por las ofertas comerciales que buscaban dinamizar una floja demanda han convertido 2010 para los vendedores en uno de los peores ejercicios de su historia. Los concesionarios han destruido 30.000 empleos en dos años y podrían eliminar otros 10.000 en el actual, según los cálculos de la Federación de Asociaciones de Concesionarios de Automóvil (Faconauto). Con la rentabilidad por los suelos y tras fortísimas inversiones en ampliar instalaciones que se habían quedado pequeñas en los años del boom (y que hoy parecen gigantescas ante la ausencia de clientes), la patronal de concesionarios teme que 2011 sea el año del gran ajuste y augura como factible el cierre de cerca del 20% de los puntos de venta del mercado español. Pero en su caso, la crisis se puede alargar y mucho. Y es que tras el desplome actual de ventas, el concesionario sufrirá durante los próximos cinco ejercicios el efecto aplazado de las vacas flacas en su otra gran fuente de ingresos: los servicios de posventa. Cuantos menos automóviles se vendan, menos coches habrá en los talleres de los concesionarios en los años siguientes. La facturación del área de posventa de los concesionarios (talleres de marca) sufre una caída porcentualmente igual al descenso de las matriculaciones, pero con entre dos o tres años de retraso. La cifra de negocio de los talleres (que concentra algo más de la mitad del beneficio del sector) se convierte así en un indicador aplazado de la crisis actual. Crisis hasta 2015 El hundimiento del volumen de matriculaciones desde 2008 (unos 1,5 millones de coches menos desde los máximos de los años anteriores), hará que pasen menos coches por el taller. Según las estimaciones de la patronal de concesionarios, los peores años para la posventa serán muy especialmente 2013 y 2014. Y no será hasta 2015 cuando se alcance una situación de equilibrio en esta unidad de negocio al coincidir un crecimiento de las ventas de coches y de la facturación de los talleres. “La posventa es la unidad de negocio que más influye en la viabilidad de los concesionarios, y tenemos el problema de que será el área que más afectada se vea después de esta crisis”, explica Blas Vives, secretario general de Faconauto. "Sufrirá una caída retrasada respecto a la de las ventas e irá perdiendo facturación de manera continuada en los próximos años', sentencia. Una crisis aplazada que llueve sobre mojado: la crisis, y la necesidad de los conductores de reducir su gasto familiar, ya ha hecho que la media de kilómetros recorridos entre cada visita del coche al taller haya pasado de 4.300 a los 7.300. Según los cálculos de Faconauto, la mala situación económica hace que cada año los talleres estén realizando 353.000 cambios de aceite menos, que hayan caído en 271.000 el cambio del filtro del aceite o en 174.000 los del filtro del aire, entre otras mermas del número de operaciones. “Hasta la fecha las áreas de taller y recambio venían actuando como salvavidas de los concesionarios, amortiguando la baja de las ventas de coches”, apunta Juan Antonio Sánchez Torres, presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam). “Pero a partir de 2011 veremos cómo la posventa se lleva la peor parte, ya que acusará la bajada del parque circulante. La rentabilidad aportada por la posventa es esencial”, advierte. Hay sectores que aún ven lejos la luz al final del túnel.