Las Bolsas se disparan por las expectativas de que la UE refuerce las medidas contra la crisis

Las Bolsas se disparan por las expectativas de que la UE refuerce las medidas contra la crisis

Las Bolsas europeas están desafiando hoy la cascada de malos augurios acumulados en las últimas jornadas sobre una inevitable quiebra de Grecia, sobre el negro futuro económico y la delicada situación de la banca con fuertes subidas en las plazas de referencia. En una jornada que ya se preveía volátil, los mercados bursátiles del Viejo Continente han logrado dejar atrás las pérdidas de la apertura en apenas media hora apoyados, precisamente, en sus entidades financieras, quienes la semana pasada fueron el blanco de las ventas de los inversores junto a los valores industriales. Las subidas, además, se han disparado tras las declaraciones del comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, a favor de ampliar el fondo de rescate, el cambio de tono de la canciller Angela Merkel sobre la suspensión de pagos ordenada de Grecia y las informaciones de la BBC acerca de que el mecanismo de ayuda podría llegar a los dos billones de euros.

En la deuda, Aunque el foco del incendio –Grecia y su posible quiebra– sigue echando chispas y Atenas se esfuerza por negar todo lo que recuerda mínimamente a una quiebra, también se está registrando una importante mejoras en la prima de riesgo de España. En concreto, este indicador, que se establece a partir del diferencial entre sus bonos a 10 años y los alemanes, de referencia por su estabilidad, se reducía en más de 10 puntos básicos hasta los 330. De hecho, ha llegado a tocar los 328 puntos básicos, con lo que ha registrado su mejor dato desde el pasado día 9.

La prima de riesgo de Italia también se movía a la baja, aunque no de forma tan positiva como la española, y a la misma hora se situaba en 380 puntos básicos, unos siete menos que al final del viernes. Mientras, en el mercado de divisas, las dudas sobre el futuro de la eurozona han lastrado a la moneda única durante las negociaciones en los mercados asiáticos de madrugada, donde ha llegado a marcar su mínimo frente al yen de los últimos diez años. Sin embargo, respaldado por las subidas en la Bolsa tras la apertura en Europa, ha remontado posiciones frente al dólar, aunque no con la suficiente intensidad como para recuperar las 1,35 unidades del billete verde.

En España, el Ibex 35 ha pasado de ceder en torno a un 2% a primera hora a repuntar un 3,25% (11.10). A media sesión (14.45), moderaba la euforia con una subida del 2,5%, suficiente en cualquier caso para volverse a situar sobre la barrera psicológica de los 8.000 puntos. El rebote, que da continuidad a la fuerte subida del viernes por las expectativas de una intervención del BCE para facilitar liquidez, estaba sustentada en la banca. Junto al sector financiero, los bajos precios a los que han caído las compañías presentes en el selectivo español tras el correctivo acumulado en las pasadas sesiones también está ayudando a los indecisos o a aquellos más reacios a asumir riesgos a decidirse por las compras.

A esa hora, Amadeus lideraba el ranking de mayores ascensos con un 6% seguido de Bankinter (5%) e IAG, ya que la aerolínea resultante de la fusión entre British e Iberia repuntaba un 3,95%. La más grande del Ibex, Telefónica, avanzaba un 2,45%. Por su parte, Santander ganaba un 3,27% y BBVA un 3,45%. En el lado de las pérdidas solo permanecían tres valores, BME (0,13%), Iberdrola Renovables (0,17%) y Abengoa (1,18%).

En el resto de Europa, las Bolsas de referencia han seguido una evolución similar y, tras empezar el día en pérdidas en una reacción lógica a las malas noticias acumuladas durante el fin de semana, han consolidado los números verdes a medida que avanzaba la sesión. Al frente de las subidas se han colocado el parqué de Milán y el de Fráncfort con sendos repunte del 3,2%. Por detrás, París se sumaba al optimismo con una revalorización del 2,75% y Londres ponía freno a la euforia con una subida más prudente del 1%. En todas las plazas del Viejo Continente era la banca la que más destacaba entre las subidas. En el caso de Francia, además, eran notables las recuperaciones de más del 8% para las acciones de BNP o Société Générale tras el descalabro de la pasada semana. En Alemania, homólogos como el Commerzbank o el Deutsche repuntaban un 8% y un 7%, aunque la aseguradora Allianz les superaba con una mejora del 9,5%.

En un efecto derivado del aumento de las dudas sobre el crecimiento económico internacional, el oro y el petróleo están registrando también en las últimas jornadas una evolución destacable. En el primer caso, por el lado negativo, ya que este metal, considerado como el valor refugio por excelencia, ha cedido un 15% de su valor en lo que va de mes tras marcar máximos históricos sobre los 1.700 dólares la onza. En cuanto al petróleo, el barril de crudo, que ha llegado a abaratarse un 8% hasta hoy, sin embargo, se recuperaba y volvía a venderse por más de 105 dólares. Sin embargo, conviene mantener la calma, ya que los ajustes en los precios de las materias primas podrían continuar en el futuro inmediato, ya que, tal y como advierte el economista Nouriel Roubini, aún no están reflejando en sus actuales niveles el riesgo que existe de una recaída en recesión.

Entre el abanico de actuaciones que podrían decidirse en los próximos días para ayudar a superar las turbulencias, la entidad financiera Bank of America, contempla que el Banco Central Europeo decida en su próxima reunión del jueves 7 de octubre bajar los tipos en medio punto porcentual desde el 1,5%. Con un origen más difuso, hasta el propio consejero austriaco del BCE, Edward Nowotny, ha afirmado hoy que “no se puede excluir” esta posibilidad, según informa la sección de mercados del Wall Street Journal a partir de informaciones de Market News International.

Según la misma agencia, la opinión de otro de los consejeros del BCE, el luxemburgués Yves Mersch, es diametralmente opuesta: “Estas locas expectativas solo demuestran que alguna gente ha perdido el norte”. La semana que viene se celebrará el último consejo de gobierno del instituto emisor de la presidencia de Jean-Claude Trichet, que cederá el testigo al italiano Mario Draghi. El cambio al frente del organismo podría afectar a las decisiones sobre el precio del dinero.

“Algo tendrán que hacer”, resumió ayer el multimillonario inversor George Soros en línea con las declaraciones del secretario del Tesoro de EE UU de que, si no se toman medidas, la quiebra de Grecia provocará una “suspensión de pagos en cascada” en Europa.